“Mercado Libre y Andreani deberán pagar más de $3 millones por cancelar compra online”
Un consumidor recibirá más de $3,2 millones tras la anulación unilateral de su compra por parte de Mercado Libre, Andreani y Jobu S.A., en un fallo que destacó el impacto de la inflación y la responsabilidad solidaria de las empresas.
La Justicia Civil de Río Negro resolvió que Mercado Libre, la empresa de logística Andreani y la firma Jobu S.A. deben indemnizar conjuntamente a un comprador que nunca recibió el producto adquirido en línea, a pesar de que el dinero fue devuelto automáticamente sin su consentimiento. La cifra determinada por el tribunal supera los $3,2 millones.
El caso, tramitado en la Unidad Jurisdiccional Civil 31 de Choele Choel bajo la Ley de Defensa del Consumidor, se originó en agosto de 2024, cuando el consumidor adquirió un artículo a través de la plataforma de Mercado Libre. Tras múltiples reclamos por la demora en la entrega, la operación fue cancelada unilateralmente y el dinero reintegrado, contraviniendo la intención del cliente de recibir el producto.
El tribunal constató que el paquete había ingresado al sistema de distribución de Andreani, aunque nunca llegó a manos del comprador. Asimismo, consideró que las tres empresas participaron activamente en la cadena de comercialización y distribución, lo que justificó la aplicación de la responsabilidad solidaria.
Un factor clave en la sentencia fue el contexto inflacionario del país. Entre la compra y la cancelación, el precio del producto se duplicó, lo que impidió al consumidor volver a adquirirlo. Por esto, la justicia incluyó indemnizaciones por daño emergente, daño moral, privación de uso y daño punitivo, este último vinculado a la cancelación unilateral de la operación.
El fallo vuelve a poner el foco en la obligación de las plataformas de comercio electrónico de responder ante incumplimientos en las transacciones digitales. Río Negro ya contaba con antecedentes, tanto judiciales como administrativos, que habían sancionado a Mercado Libre por casos similares, desde productos defectuosos hasta compras no entregadas.
Con esta decisión, el tribunal reafirma que las empresas que forman parte del proceso de venta y distribución no pueden desligarse de su responsabilidad frente a los consumidores, especialmente cuando la operación se ve afectada por factores económicos que incrementan el perjuicio.
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