Microcirugías y alta complejidad: el Rawson salva la vida de bebés prematuros en San Juan

Desde 2022, el hospital consolidó un programa especializado para intervenir a recién nacidos de extrema fragilidad. Las operaciones se realizan dentro de la unidad neonatal y permiten tratar patologías cardíacas y malformaciones congénitas.

El Hospital Rawson consolidó en los últimos años un programa de cirugías neonatales de alta complejidad que hoy permite intervenir a bebés prematuros con mayores posibilidades de supervivencia y recuperación.

Desde 2022, el centro de salud provincial realiza procedimientos quirúrgicos especializados en recién nacidos de extrema fragilidad, muchos de ellos con órganos y estructuras de apenas unos milímetros de tamaño.

Uno de los avances más importantes se registra en el área de cirugía cardiovascular infantil, donde el procedimiento más frecuente es el cierre del ductus arterioso, una afección común en bebés prematuros.

La cardióloga Teresita Herrera explicó que el ductus es un conducto fundamental durante la vida fetal, pero que en algunos recién nacidos no logra cerrarse de manera natural. Cuando eso ocurre, genera un exceso de flujo sanguíneo hacia los pulmones y puede poner en riesgo la vida del bebé.

“Primero se intenta un tratamiento farmacológico, generalmente con ibuprofeno, para favorecer el cierre. Cuando eso no funciona, se realiza la cirugía”, detalló la especialista.

Herrera destacó además el crecimiento del equipo médico y tecnológico del hospital. “Hoy el bebé puede ser intervenido directamente en su incubadora o servocuna, con excelentes resultados y una alta tasa de sobrevida en pacientes muy complejos”, señaló.

Por su parte, el cirujano pediátrico Pablo Medard explicó que estas operaciones requieren una precisión extrema. Muchas veces los profesionales trabajan con lupas especiales debido al tamaño diminuto de las estructuras anatómicas.

Entre las patologías que actualmente pueden tratarse en San Juan se encuentran:

  • Atresia de esófago y duodeno, que requieren reconstrucciones para permitir la alimentación del bebé.
  • Hernias diafragmáticas, intervenciones de alta complejidad por la inestabilidad hemodinámica de los pacientes.
  • Malformaciones congénitas como gastroquisis y onfalocele, detectadas de manera precoz mediante estudios de medicina fetal.

Desde el hospital también resaltaron el impacto positivo que tiene este tipo de atención para las familias. Al poder realizar las cirugías dentro de la misma unidad neonatal, se evita el traslado de los bebés y se reduce significativamente la ansiedad de los padres, quienes permanecen cerca de sus hijos durante todo el proceso.

Los profesionales remarcaron que estos avances representan un cambio profundo respecto de décadas anteriores, cuando muchos pacientes prematuros con este tipo de cuadros no lograban sobrevivir.

Los comentarios están cerrados.