Retiros voluntarios en el INTA San Juan: alertan por la pérdida de personal especializado

Cinco trabajadores ya evalúan adherirse al programa impulsado por Nación y desde el organismo aseguran que las áreas técnicas operan con planteles reducidos.

El INTA San Juan atraviesa una nueva etapa de retiros voluntarios impulsada por el Gobierno nacional y ya hay trabajadores de la provincia que analizan sumarse al esquema. Según confirmaron desde el organismo, cinco empleados evalúan adherirse al programa, lo que volvió a encender la preocupación interna por el impacto que podrían generar nuevas bajas en sectores técnicos y operativos.

La situación se produce pocos meses después de una convocatoria similar realizada en noviembre de 2024, cuando también hubo trabajadores que aceptaron finalizar su vínculo laboral con el instituto.

Desde el organismo advirtieron que algunas de las áreas más sensibles son los campos experimentales de Pocito y San Martín, donde actualmente el personal es reducido y las tareas se sostienen con equipos limitados. En ese contexto, señalaron que la salida de trabajadores especializados representaría una pérdida importante para el funcionamiento diario.

“Cualquiera de esas personas que tome el retiro nos va a dejar un espacio funcional vacante y veremos cómo vamos a reorganizarnos”, indicaron desde el sector, mientras esperan conocer cuántos empleados finalmente adherirán al programa una vez concluida la convocatoria.

La preocupación también alcanza a las agencias de extensión rural distribuidas en distintos puntos de la provincia, que cumplen tareas de asistencia técnica y acompañamiento a productores y que actualmente operan con recursos humanos ajustados.

En total, el INTA San Juan cuenta con 108 trabajadores, de los cuales 71 pertenecen a planta permanente, mientras que el resto corresponde a contratados y becarios. Desde la institución remarcan que desde hace tiempo trabajan por debajo de la estructura considerada necesaria para sostener todas las actividades.

Además, señalaron que una de las principales consecuencias de este proceso es la pérdida de profesionales y técnicos con años de formación y experiencia acumulada dentro del organismo.

“Muchos trabajadores tienen formación de grado y posgrado. Toda esa capacitación fue una inversión del Estado a través del INTA”, explicaron desde la institución.

La nueva convocatoria forma parte del proceso de reducción de la planta estatal impulsado por el Gobierno de Javier Milei en el marco de las políticas de ajuste y reorganización del Estado nacional.

El período de adhesión permanecerá abierto hasta el 31 de mayo, aunque podría extenderse excepcionalmente por otros 15 días. El esquema establece que podrán acceder trabajadores de planta permanente con al menos tres años de antigüedad.

La compensación económica prevista contempla una gratificación equivalente a 1,5 veces la remuneración bruta mensual por cada año trabajado o fracción mayor a tres meses, con topes diferenciados según la edad de cada empleado.

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