El proyecto de Ficha Limpia volvió a generar tensión en el Congreso, donde la oposición busca forzar su tratamiento en Diputados por fuera de la reforma electoral impulsada por el oficialismo. La iniciativa reavivó el debate político y anticipa una negociación compleja entre los distintos bloques.
Ficha Limpia: presión opositora y resistencia política
Desde el espacio Provincias Unidas, la diputada Gisela Scaglia anunció que pedirá un emplazamiento para tratar el proyecto en la próxima sesión. La estrategia apunta a acelerar el debate, aunque para avanzar deberá construir acuerdos con otros sectores, incluido el peronismo.
Sin embargo, el escenario no es sencillo. Unión por la Patria ya había rechazado la iniciativa en 2025 al considerarla inconstitucional, lo que anticipa un nuevo choque político en el recinto.
Qué propone el proyecto y a quiénes afecta
La propuesta establece que no podrán ser candidatos quienes tengan condenas por delitos vinculados a corrupción, narcotráfico, terrorismo, trata de personas, delitos sexuales o contra la vida, entre otros.
También incluye a quienes figuren en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos, mientras mantengan esa condición. Desde sectores oficialistas consideran que se trata de una herramienta clave para combatir la impunidad, mientras que otros espacios cuestionan su constitucionalidad.
Reforma electoral y negociaciones en paralelo
El debate por Ficha Limpia se da en simultáneo con la discusión de una reforma electoral más amplia que incluye la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento partidario y modificaciones en la Boleta Única.
La oposición dialoguista ya advirtió que no acompañará todo el paquete, lo que obliga al oficialismo a negociar punto por punto para conseguir las mayorías necesarias: 129 votos en Diputados y 37 en el Senado.
En este contexto, el Congreso se encamina a semanas de fuerte debate político, con posiciones enfrentadas y un desenlace aún incierto.
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