El impulso de la minería reactiva el mercado inmobiliario en San Juan
Aumentan las consultas, se concretan operaciones y crece la demanda de viviendas y espacios corporativos, mientras el crédito hipotecario vuelve a escena.
El crecimiento sostenido de la actividad minera en San Juan comienza a impactar más allá del sector productivo y ya se refleja con claridad en el mercado inmobiliario local. La llegada de nuevas inversiones y proyectos posiciona a la provincia como un polo estratégico, generando un efecto derrame que impulsa la compra y alquiler de propiedades.
Desde el sector inmobiliario advierten un incremento en las consultas y el inicio de operaciones concretas, principalmente por parte de inversores y empresas provenientes de otras provincias. Según indicó el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios, Esteban Costela, el interés externo es cada vez más evidente, con actores que analizan el mercado local para instalarse o desarrollar negocios.
Las proyecciones para lo que resta de 2026 son optimistas. En el sector sostienen que la minería no solo genera empleo directo, sino también una red de actividades vinculadas que incrementa la necesidad de viviendas, oficinas, galpones y alquileres temporarios. Profesionales, técnicos y proveedores demandan espacios, especialmente en zonas estratégicas del Gran San Juan.
A este escenario se suma un factor clave: la reaparición del crédito hipotecario. Tras un inicio de año con escasa actividad, abril marcó un cambio de tendencia. Las inmobiliarias reportan un aumento en las consultas y en las operaciones cerradas, lo que podría consolidar una recuperación del sector si se mantiene el ritmo.
Costela destacó además el rol de las entidades financieras, que comienzan a mostrar señales de reactivación en la oferta crediticia. Este proceso no solo facilita el acceso a la vivienda, sino que también dinamiza el conjunto del mercado al generar un efecto multiplicador en las operaciones.
El impacto del boom minero se percibe con mayor intensidad en ciertos segmentos. Crece la demanda de viviendas listas para habitar, alquileres corporativos y propiedades aptas para uso comercial o logístico, en línea con las necesidades de las empresas que desembarcan en la provincia.
Sin embargo, no todos los rubros acompañan esta recuperación. El mercado de lotes continúa rezagado, con una amplia oferta pero pocas ventas concretas. Desde el sector señalan que, pese al interés, las operaciones solo se concretan en casos donde hay facilidades de pago, permutas o precios competitivos.
A esta situación se suma la desconfianza generada por estafas en desarrollos inmobiliarios, que aún impacta en las decisiones de los compradores. Actualmente, la preferencia se inclina hacia terrenos consolidados, mientras se evita invertir en proyectos sin avances verificables.
Op: Juan Llarena
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