Desde la perspectiva de San Juan, esta fecha adquiere una relevancia especial. Este producto es uno de los principales emblemas de la matriz agroexportadora provincial y actualmente San Juan es el mayor productor y exportador de pasas de uva de la Argentina.
La pasa de uva forma parte de la identidad productiva sanjuanina porque combina tradición vitícola, condiciones agroclimáticas favorables y capacidad empresarial. El clima seco, la alta insolación y las bajas precipitaciones de los valles productivos permiten desarrollar un proceso de secado natural altamente valorado, especialmente en zonas como el Valle de Tulum y el Valle de Zonda.
En los últimos años, este producto ganó un lugar estratégico dentro de las exportaciones vitícolas provinciales. En 2025, el sector vitivinícola sanjuanino registró un crecimiento del 20% en valor FOB y del 16% en volumen respecto de 2024, alcanzando casi 138 millones de dólares y posicionándose como el segundo complejo exportador de la provincia, detrás de la minería. El principal motor de esa recuperación fueron las pasas de uva o uvas desecadas, cuyas ventas externas crecieron un 50% en dólares y un 38% en volumen interanual.
A nivel nacional, la pasa de uva argentina también atraviesa un momento de oportunidad. En 2024, Argentina exportó más de 30.000 toneladas de pasas de uva.
Para San Juan, la pasa de uva no representa únicamente un producto exportable: también expresa una cadena de valor que involucra a productores, trabajadores rurales, establecimientos de procesamiento, logística, comercialización y empresas exportadoras. Su desarrollo permite diversificar la vitivinicultura provincial, generar agregado de valor y fortalecer la presencia de San Juan en mercados internacionales.
El principal destino de las pasas argentinas continúa siendo Brasil, aunque especialistas del sector señalan la necesidad de diversificar mercados y ampliar la presencia en otros países demandantes. Actualmente, el 75% de las exportaciones argentinas de pasas se concentra en dos destinos: Brasil y Estados Unidos, lo que abre oportunidades para avanzar en una estrategia comercial más amplia.
En este contexto, el Día Mundial de la Pasa de Uva es una oportunidad para reconocer el trabajo de toda la cadena productiva sanjuanina y visibilizar un producto que combina calidad, tradición y proyección internacional. San Juan cuenta con condiciones naturales, experiencia productiva y capacidad exportadora para seguir posicionando a la pasa de uva como uno de los alimentos representativos de la provincia ante el mundo.
La pasa de uva es mucho más que un derivado de la vid: es una expresión concreta del potencial agroindustrial de San Juan. En una provincia históricamente vinculada a la vitivinicultura, este producto se consolida como una alternativa competitiva, exportable y con fuerte identidad territorial. Celebrar su día mundial es también celebrar el trabajo sanjuanino, la diversificación productiva y la capacidad de la provincia para llevar calidad argentina a los mercados internacionales.
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