Julieta Molina volvió a la pista y se consagró campeona argentina en los 10K de marcha
Después de dos años lejos de las grandes citas nacionales, Julieta Molina regresó con una actuación que tuvo pulso firme, técnica y determinación: se coronó campeona argentina en los 10.000 metros de marcha durante la Copa Nacional de Clubes de Mayores, devolviendo el título a San Juan y reafirmando su lugar entre las mejores del país.
La atleta oriunda de Valle Fértil, de 24 años, volvió a competir en un escenario nacional tras una pausa prolongada en la que priorizó su salud y su formación académica. Sin embargo, el paréntesis no apagó su esencia competitiva: la ordenó, la fortaleció y la devolvió a la pista con una versión más madura.
No era un regreso sencillo. Enfrente tenía a figuras destacadas del atletismo argentino y una disciplina que no admite distracciones. La marcha atlética exige precisión quirúrgica en cada paso, con jueces atentos a cualquier desliz técnico. En esta ocasión, incluso una de sus rivales fue descalificada, reflejo del nivel de exigencia de la prueba.
“Ha sido un campeonato muy grato, con atletas de gran nivel. Estoy muy feliz por volver a competir y reencontrarme con este ambiente”, expresó Molina tras su consagración. Y no era para menos: recorrió los 10 kilómetros —25 vueltas a la pista— con concentración, esfuerzo y una sonrisa que delataba cuánto había esperado este momento.
Su historia reciente es también la de un equilibrio fino entre dos mundos. Mientras se formaba como diseñadora gráfica en la Universidad Nacional de San Juan, vivió en Capital y sostuvo su vínculo con el deporte. Hoy, ya graduada, combina su trabajo freelance con el entrenamiento de alto rendimiento, en una rutina donde la creatividad y la disciplina conviven como dos carriles paralelos.
Molina comenzó en el atletismo hace siete años y, junto a su entrenador Darío Nuñez, decidió enfocarse de lleno en la marcha, dejando atrás las pruebas de medio fondo. El resultado de ese viraje vuelve a dar frutos: este nuevo título se suma al que había conseguido en 2022 en Concepción del Uruguay y al campeonato argentino U23 de 20K logrado en 2024 en Mar del Plata.
“Extrañé muchísimo competir, la rutina, el ambiente. Hoy el deporte es mi cable a tierra y también el inicio de una nueva etapa en el alto rendimiento”, confesó.
Con la medalla colgada y la confianza en alza, el calendario 2026 ya asoma con nuevos desafíos. Y Julieta Molina, que supo esperar su momento, volvió para quedarse en la conversación grande del atletismo argentino.
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