El Hilario luce renovado y el césped vuelve a estar en nivel profesional

Luego de un mes de trabajo intensivo, el campo de juego de San Martín de San Juan fue completamente recuperado y volvió a ser utilizado por el plantel profesional en la antesala del duelo frente a Quilmes.

El estadio Hilario Sánchez recuperó su mejor versión y volvió a mostrarse como una verdadera alfombra. Este miércoles, el plantel profesional de San Martín de San Juan pisó nuevamente el campo de juego para realizar un entrenamiento bajo las órdenes de Alejandro Schiaparelli, en una postal que trajo alivio y entusiasmo a todo el Pueblo Viejo.

La imagen actual contrasta con lo que se vivía apenas semanas atrás. A fines de marzo, tras el partido ante Racing de Córdoba, comenzó un proceso de recuperación contrarreloj que implicó un despliegue logístico y humano pocas veces visto. Con un equipo de 15 operarios trabajando desde la madrugada —incluso desde la 1.20— y en turnos rotativos durante 48 horas sin interrupciones, se llevó adelante una resiembra integral del campo.

Las tareas incluyeron la remoción total del césped deteriorado, la descompactación del suelo para optimizar la absorción y evitar irregularidades, y la siembra con semillas de alta calidad, específicamente la variedad Picasso Landscape, elegida por su adaptación a la época del año. El proceso se completó con el arenado, una de las etapas más exigentes pero fundamentales para lograr una superficie uniforme.

El contexto no dio respiro. Sin la posibilidad de utilizar el Estadio del Bicentenario, también en refacción, San Martín se vio obligado a acelerar los tiempos y hasta solicitó la postergación de su compromiso ante Atlanta para ganar días clave. A pesar de ello, el campo debió ser utilizado en ese encuentro con un nivel de recuperación estimado entre el 80 y el 85%.

Con el correr de las jornadas, el trabajo sostenido comenzó a dar sus frutos. El riego constante, las condiciones climáticas favorables y el mantenimiento minucioso permitieron que el césped se afianzara progresivamente hasta alcanzar el estado actual, calificado como óptimo.

El entrenamiento de este miércoles no solo marcó el regreso del equipo a su casa, sino también la confirmación de una tarea cumplida. A pocos días del choque frente a Quilmes, el Hilario vuelve a estar a la altura: firme, parejo y listo para acompañar al Verdinegro en un momento clave de la temporada.

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