El rechazo al horario de corrido por parte de los comerciantes sanjuaninos volvió a quedar en evidencia tras los recientes planteos del sector mercantil. Desde las cámaras empresariales consideran que la medida no es viable en el contexto actual, marcado por la caída del consumo y las particularidades culturales de la provincia.
El esquema vigente establece que los locales del microcentro funcionen en doble turno: de 9 a 13 y de 16:30 a 21 horas. En los departamentos más alejados, el horario vespertino se extiende de 17:30 a 22, mientras que los shoppings continúan con atención de corrido. Sin embargo, el pedido de los trabajadores de unificar la jornada para evitar traslados múltiples no logró consenso.
Desde el sector empresario fueron contundentes. Marcelo Quiroga, referente de la Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan, recordó que la única vez que se implementó el horario de corrido fue durante la pandemia, en un contexto excepcional. “No es trasladable a la actualidad”, afirmó, descartando de plano la posibilidad de repetir esa experiencia.
Los comerciantes sostienen que la dinámica local atenta contra la rentabilidad en horas de la siesta. Según explican, en provincias con hábitos arraigados como San Juan, la actividad comercial se concentra en franjas horarias específicas. “La gente no sale a la siesta”, remarcan, al tiempo que subrayan la necesidad de abrir en los momentos de mayor circulación para sostener las ventas.
En ese marco, también indicaron que quienes necesitan realizar compras durante la tarde temprano cuentan con alternativas, como centros comerciales y grandes supermercados que mantienen horarios extendidos o continuos.
De esta manera, el planteo de modificar la jornada laboral del comercio vuelve a generar tensión entre trabajadores y empresarios, sin señales de acuerdo en el corto plazo.
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