El panorama en las carnicerías de San Juan continúa siendo complejo, en línea con lo que ocurre a nivel nacional. La suba sostenida de precios y su marcada inestabilidad modificaron los hábitos de consumo, obligando tanto a comerciantes como a clientes a adaptarse a una nueva realidad.
Francisco Ciares, carnicero local, explicó que en las últimas semanas se registraron incrementos reiterados. “Hubo semanas donde el precio subió dos o tres veces; por eso estamos rebuscándonos para ofrecer variantes como cerdo, pollo o achuras”, señaló en diálogo con Canal 13.
La caída del consumo se hizo especialmente evidente durante el último fin de semana, con un impacto directo en las ventas. Según detalló el comerciante, una familia tipo necesita actualmente alrededor de $30.000 diarios para cubrir sus comidas. “La gente busca que lo que compra rinda para el almuerzo y la cena; muchos eligen bifes para estirar el presupuesto”, indicó.
En este contexto, los carniceros optan por sostener los precios en la medida de lo posible y reforzar las promociones durante toda la semana, con el objetivo de mantener la clientela en una época del año que históricamente presenta menor movimiento tras las fiestas.
Entre los valores de referencia en mostrador, la punta de espalda se ubica como el corte más caro, con un precio cercano a los $24.000. Le siguen la blanda especial o milanesa, a $17.000, y el asado, a $16.500. Otros cortes como la costilla rondan los $15.000, mientras que el osobuco se consigue por unos $10.000.
En cuanto a alternativas más accesibles, el pollo continúa siendo una de las opciones más elegidas: la pechuga se vende a unos $12.000 y el kilo de pata-muslo ronda los $4.000.
Ante la incertidumbre por nuevos aumentos en los próximos días, el sector se mantiene en alerta y apuesta a sostener el nivel de ventas con promociones y productos sustitutos que permitan aliviar el impacto en el bolsillo de los consumidores.
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