A poco más de dos meses del inicio de la Copa del Mundo, la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino atraviesa un frente judicial que empieza a resquebrajar su estrategia defensiva común. En un movimiento que dejó al descubierto las primeras grietas internas, Pablo Toviggino decidió apartarse de la línea que sostiene Claudio Tapia y avanzó con una fuerte jugada judicial: recusó al magistrado que los procesó.
El tesorero presentó una apelación contra su procesamiento y solicitó el apartamiento del juez Diego Amarante, a quien acusa de tener una “enemistad manifiesta” en su contra. La decisión llegó luego de que el magistrado dictara el procesamiento de ambos dirigentes por la presunta retención indebida de aportes previsionales, en una causa impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero que estima un perjuicio cercano a los 19 mil millones de pesos.
La estrategia de defensa, sin embargo, ya no luce unificada. Mientras Tapia optará por apelar el fallo sin acompañar el pedido para apartar al juez, Toviggino avanzó con un contraataque más agresivo de la mano de su abogado, Marcelo Rocchetti. La maniobra deja entrever una diferencia de criterios en un momento clave, con el calendario internacional como telón de fondo.
En su resolución, Amarante sostuvo que Tapia aparece reiteradamente vinculado a las cuentas bancarias de la AFA y que tenía pleno conocimiento de su rol como agente de retención, así como la obligación de depositar los fondos en tiempo y forma. Según el juez, existieron elementos suficientes para considerar un incumplimiento deliberado de esas obligaciones. En el caso de Toviggino, subrayó que su firma figura en los balances recientes y que cuenta con facultades directas sobre la administración económica de la entidad.
La causa también alcanza a otros exintegrantes del Comité Ejecutivo, como Víctor Blanco, Cristian Malaspina y Gustavo Roberto Lorenzo, aunque en estos casos la Justicia permitió levantar las restricciones para salir del país.
En paralelo, la defensa de Toviggino busca el cierre definitivo del expediente mediante la aplicación del mecanismo de “conciliación o reparación integral del perjuicio”, argumentando que la AFA ya habría regularizado la deuda reclamada.
Por ahora, tanto Tapia como Toviggino continúan bajo estrictas condiciones judiciales: no pueden ausentarse de sus domicilios por más de 72 horas sin autorización y deben presentarse ante el tribunal cada vez que sean convocados. La resolución sobre la recusación del juez será clave para definir el rumbo de una causa que, como una grieta en expansión, amenaza con alterar el equilibrio de poder en el fútbol argentino en la antesala de la máxima cita mundialista.
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