Cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Visibilidad Trans, una fecha que busca reconocer las luchas del colectivo y visibilizar las realidades que atraviesan las personas trans en todo el mundo. En San Juan, la jornada también funciona como un espacio de reflexión sobre los avances logrados y los desafíos aún pendientes.

En ese contexto, Verónica Araya, coordinadora de ATTTA San Juan (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina), remarcó la importancia de sostener y defender los derechos conquistados.
“Durante muchos años estuvimos en la oscuridad, en gran parte por no tener un DNI acorde a nuestra identidad. Hoy eso cambió, pero tenemos que unirnos más para resguardar derechos que nos costaron sangre y lágrimas”, expresó.
Si bien reconoció avances en materia de reconocimiento y visibilidad, advirtió que persisten múltiples problemáticas estructurales. Entre ellas, mencionó las dificultades en el acceso a la salud integral, las barreras para la inserción laboral formal, la precarización de las condiciones de vida y las limitaciones en el acceso a la educación.
Estas cuestiones fueron eje de debate en el reciente Foro Alerta Trans, donde integrantes de la comunidad analizaron la situación actual en la provincia y coincidieron en la necesidad de fortalecer la organización y la incidencia política.
Entre las líneas de acción definidas, se destacan la promoción de encuentros territoriales, el fortalecimiento de redes de acompañamiento ante situaciones de violencia y la generación de estrategias de visibilización pública.
Además, reafirmaron el compromiso con la defensa de la Ley de Identidad de Género y reclamaron la implementación efectiva de políticas de inclusión laboral travesti-trans, así como el avance de marcos normativos que aborden de manera integral las condiciones de vida del colectivo.
“Nos falta acceso a la vivienda, al trabajo y a la salud. Hay una urgencia por cambiar esta realidad”, señaló Araya.
En San Juan, se estima que la comunidad trans está integrada por unas 500 personas, de las cuales alrededor de 140 forman parte de ATTTA. En los últimos años, la posibilidad de contar con documentación acorde a la identidad de género permitió que más personas puedan expresarse con libertad.
Este proceso fue acompañado por un cambio social progresivo, con mayores niveles de aceptación y debate público. “Hoy vemos una sociedad más abierta, con más respeto e inclusión”, destacó Araya.
No obstante, también advirtió sobre el crecimiento de discursos de odio, especialmente en redes sociales, lo que representa un nuevo desafío para el colectivo.
En ese sentido, el reclamo apunta no solo a sostener los avances, sino a profundizarlos. “Necesitamos más empatía como sociedad y que esos derechos se traduzcan en políticas concretas que garanticen condiciones de vida dignas”, concluyó.
Recover your password.
A password will be e-mailed to you.
Los comentarios están cerrados.