De cuánto será la caución que tendrá que pagar Agostina Páez para regresar a la Argentina
El Tribunal de Río de Janeiro aceptó el habeas corpus presentado por la defensa, después de que la abogada santiagueña reconociera el delito y pidiera disculpas públicamente.

El periplo de Agostina Páez, la abogada santiagueña que realizó un gesto racista a los empleados de un bar en Río de Janeiro y que permanece detenida con una tobillera electrónica desde enero en Brasil, está llegando a su fin. Según confirmó el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, la influencer de 29 años podrá regresar a la Argentina bajo dos condiciones: el pago de una caución equivalente a 60 salarios mínimos —unos 18.500 dólares—, por un lado, y por el otro, que mantenga actualizados los datos de su domicilio residencial y contacto.
El fallo del Tribunal Penal número 37 de Río de Janeiro se conoce desde este lunes, a 70 días de la detención de Páez, quien se encontraba acusada por el delito de “injuria racial” en la ciudad carioca. Además, había sido condenada a la pena de 2 años de prisión en suspenso.
El conflicto se resolvió luego de que la joven reconociera y aceptara que había cometido un agravio racista de tipo penal en el país vecino y pidiera disculpas a las víctimas y a la sociedad. A raíz de este suceso, los magistrados aceptaron el habeas corpus presentado por su defensa.
Si la abogada santiagueña cumple con las dos condiciones impuestas por la justicia brasileña, se le retirará su tobillera electrónica, recuperará su pasaporte y podrá regresar al país para continuar el proceso.
La injuria racial es un ilícito que se tipificó hace tres años en Brasil, donde se fijó una pena máxima 15 años de prisión, y hasta el momento se reportaron pocos casos similares al de Páez.
La joven protagonizó un altercado en un bar donde fue filmada cuando levantaba los brazos como un mono para provocar a los empleados del establecimiento. El conflicto, según su versión, comenzó por una discusión sobre una cuenta mal cobrada mientras vacacionaba con amigas. Páez relató que se retiró del lugar a los gritos tras un cruce con los mozos, quienes tras la presunta estafa le habrían hecho gestos obscenos tomándose de los genitales. Sin embargo, la reacción de ella fue registrada en un video que se volvió viral y sirvió como prueba fundamental para la Justicia brasileña.
“No hubo un pedido de disculpas por parte del hombre que me hizo el gesto obsceno. Yo les pedí disculpas en la audiencia. Esta noche, me siento aliviada, pero hasta que no esté en Argentina, no voy a estar en paz. Voy a seguir encerrada porque aún me amenazan”, expresaba Agostina días atrás, cuando se supo que la fiscalía brasileña había reducido el pedido de condena de tres delitos a uno, con una pena mínima que se compensa con servicios comunitarios y el pago de resarcimientos a la víctimas.
Asimismo, en tono reflexivo por el delito por el cual resultó imputada, expresó: “Recomiendo que la gente se interiorice, conozcan y entiendan el contexto cultural. Que se pongan en la piel de las personas que sufren racismo. Que se interioricen. Volvería a Brasil porque es un país que me gusta”.
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