Medio Oriente en guerra: se intensifica la disputa entre el dólar y el yuan por el control del comercio petrolero
El conflicto bélico plantea un trasfondo que excede a la suba del barril de petróleo por las limitaciones de circulación en el Estrecho de Ormuz. ¿Logrará China imponer al yuan?.
La “desdolarización” de los bancos centrales, una tendencia que se profundiza
“Este debate data ya de hace un tiempo largo”, le dijo a Ámbito, Gustavo Neffa, socio y director de Research for Traders, y recordó que hasta hace unos años la participación del dólar en las reservas mundiales superaba el 60% y hoy ese nivel se redujo hasta el 41%. El especialista remarcó que el euro, y el oro en el último año, ganaron participación en dichas reservas, y advirtió que la tendencia “puede profundizarse con la guerra del Medio Oriente”. “Rusia y China ya habían desdolarizado mucho sus reservas y se están sumando muchos otros bancos centrales”.
“A medida que vayamos encontrando cierta paz en Medio Oriente, podría volver a bajar el dólar (desde la irrupción del conflicto el índice dólar, que compara a la divisa con otras monedas relevantes en el mundo, se fortaleció) y quebrar ese mínimo que tuvo a comienzos de año. A corto plazo viene muy firme porque el mercado prevé que las tasas de interés en EEUU se mantendrán en estos niveles, pero también también el resto de los países van a tener que no solo no bajar la tasa de interés, sino pensar en subirlas. “Las tasas de interés a 2 años de Europa, Japón, y Gran Bretaña, están por encima de la tasa de referencia que fijan sus respectivos bancos centrales”, completó.
China avanza a paso lento pero firme para posicionar al yuan
En diálogo con Ámbito, Jorge Carrera, economista, profesor en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), y exdirector del BCRA, expresó que “en principio daría la sensación de que no debería haber un cambio muy abrupto”, porque “si bien puede haber buenas monedas que sustituyan al dólar, detrás está el tamaño de la economía que respalda la moneda y nadie ha podido alcanzar tal tamaño para dar semejante nivel de liquidez al comercio global y a las transacciones financieras globales como Estados Unidos“, destacó.
Al respecto, ilustró que si bien el franco suizo o la corona noruega “son mucho mejores en términos de ‘fundamentals’, son pequeñas; el euro fue el único intento de hacer una moneda grande”. Ante la pregunta de si hay alguna moneda rival que está surgiendo, la respuesta es: sí, claramente es el yuan. “Lo que pasa es que China hace todo con sus tiempos. Ya están armando un sistema de pagos que sea alternativo al Swift y obviamente la guerra puede apuntar a fortalecer esto”.
Para Carrera, la hegemonía del dólar enfrenta desafíos que no solo provienen del exterior, sino de las propias contradicciones políticas en Washington. Según el especialista, existe una disputa latente entre la Casa Blanca y la Reserva Federal sobre el manejo de las tasas de interés y la prioridad parece haberse desplazado hacia los intereses domésticos, dejando en un segundo plano la función del dólar como columna vertebral de la estructura financiera global.
En este marco, sostuvo que el escenario futuro no necesariamente implica la sustitución del dólar por otra moneda única, sino más bien una atomización de los instrumentos financieros. “Vemos a muchos bancos centrales vendiendo parte de sus tenencias en dólares para rotar hacia otros activos. El oro ha resurgido como el refugio típico en estos contextos de incertidumbre, pero también estamos viendo la aparición de alternativas financieras asociadas a distintas canastas de monedas”, profundizó.
Para finalizar, el economista destacó el avance de la “Ruta de la Seda financiera” como un factor determinante, al señalar que China está replicando su exitoso modelo de apertura industrial gradual en el sector bancario a través de una red de más de 60 acuerdos de swaps de monedas para integrar pagos directamente en yuanes. En ese sentido, pronosticó que, aunque Beijing actúa con cautela para proteger su economía doméstica, si logra posicionarse como el “actor responsable” frente a la incertidumbre fiscal y política que genera la gestión de Trump, es muy probable que el mundo acelere su transición hacia la moneda china, consolidando una alternativa real que aprovecha las dudas globales sobre la fiabilidad del dólar.

Los comentarios están cerrados.