Domínguez anunció premios récord: la final de la Libertadores será “el partido mejor pago del mundo”

El presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, encabezó en Luque el sorteo de la fase de grupos de las copas internacionales y dejó una definición que sacudió al fútbol sudamericano: la final de la Copa Libertadores 2026 será “el partido mejor pago del mundo”.

En la apertura de la ceremonia, el dirigente puso el foco en el crecimiento económico del organismo y anunció que en la temporada 2026 se repartirán 316 millones de dólares en premios, una cifra récord para las competiciones continentales.

Un modelo en expansión

Durante su discurso, Domínguez repasó el proceso de transformación de la entidad en los últimos años, destacando cambios estructurales y comerciales que impulsaron los ingresos.

“La CONMEBOL tenía que reencontrarse con su historia para proyectarse hacia el futuro. A partir de ahí profesionalizamos la organización y mejoramos nuestros formatos”, expresó el titular del organismo.

En esa línea, subrayó que las nuevas estrategias de comercialización permitieron generar un “círculo virtuoso” en el que los clubes reciben mayores ingresos y fortalecen su estructura deportiva.

Además, dimensionó el impacto económico del proceso: en la última década, la CONMEBOL distribuyó cerca de 2.500 millones de dólares entre las instituciones del continente.

Premios históricos

El anuncio más resonante llegó al detallar las cifras que estarán en juego en las finales de los torneos. Domínguez confirmó que el campeón de la Libertadores recibirá 25 millones de dólares, lo que convierte a su definición en el encuentro con mayor premio económico a nivel mundial.

“El campeón puede superar los 40 millones acumulados a lo largo del torneo”, remarcó.

En paralelo, también destacó el crecimiento de la Copa Sudamericana, cuyo ganador obtendrá 10 millones de dólares en la final que se disputará en Barranquilla, con la posibilidad de superar los 20 millones en total.

Agenda institucional: violencia y control financiero

Más allá de lo económico, el presidente de la CONMEBOL abordó temas sensibles que atraviesan al fútbol actual. En ese sentido, aseguró que se reforzarán las medidas para combatir la violencia y el racismo dentro y fuera de los estadios.

“Estamos decididos a que el fútbol sudamericano sea una fiesta”, afirmó.

También adelantó avances en la implementación de un sistema de fair play financiero, orientado a garantizar el cumplimiento de salarios y ordenar las finanzas de clubes y federaciones.

Un mensaje hacia el futuro

En el cierre de su intervención, Domínguez dejó un mensaje optimista de cara a la temporada que se avecina, con 64 equipos participando entre Libertadores y Sudamericana.

“Se vienen dos campeonatos excepcionales. Disfruten, esta es su casa y que el respeto sea uno solo”, expresó ante los representantes de todo el continente.

Con cifras inéditas y una apuesta fuerte al crecimiento, el fútbol sudamericano se prepara para una edición 2026 que promete no solo espectáculo dentro de la cancha, sino también un salto histórico en términos económicos.

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