Revelan detalles sobre cómo Israel está eliminando uno a uno a los altos funcionarios iraníes
Israel eliminó a tres funcionarios del régimen desde el inicio de su guerra contra Irán. Ahora se supo qué maniobras hicieron sus fuerzas para desestabilizar al poder ayatolá desde adentro, incluyendo instalaciones, efectivos, entre otros.
Cómo Israel está eliminando uno a uno a los altos funcionarios iraníes
Los documentos revisados muestran que la ofensiva de los primeros días sigue intensificándose, mientras Israel persigue a las fuerzas de seguridad desde sus cuarteles hasta los puntos de reunión y escondites. Hasta ahora, afirmó haber lanzado 10.000 ataques en toda la república islámica, incluidos más de 2.200 vinculados a la Guardia Revolucionaria, la milicia Basij y otras fuerzas de seguridad interna.
División de tareas
Después del golpe inicial con el asesinato de Jameneí, EEUU se orientó en destruir el poder militar e industrial iraní, mientras Israel se concentraba en las estructuras internas de control.
Los documentos indican que los ataques alcanzaron desde una unidad especial de protección de la capital iraní, Tharallah, hasta comisarías en Teherán como puntos donde se reunía personal del régimen, de acuerdo con inteligencia israelí.
Estos servicios también descubrieron que Irán concentraba a sus fuerzas de seguridad en complejos deportivos locales, como un plan de contingencia en caso de verse afectadas sus instalaciones. Tel Aviv esperó que esos complejos se llenaran y los bombardeó antes de la primera semana de guerra.
Según los informes, los ataques afectaron la moral de las bases y llevaron a algunos efectivos a dormir en sus vehículos o mezquitas. Israel atacó depósitos policiales, destruyendo equipos informáticos, vehículos y equipamiento. Mientras tanto, agentes de inteligencia israelíes emplearon otra táctica haciendo llamadas directas con amenazas si se disponían a reprimir en caso de levantamientos.
Uso de drones, patrullaje y población disuadida de reclamar contra el régimen
Más recientemente, la fuerza aérea israelí empezó a operar drones de patrullaje sobre Teherán y otras zonas, concentrándose en puestos de control del Basij y bloqueos de rutas. Decenas de objetivos fueron golpeados y cada ataque dejó entre dos y cuatro efectivos muertos.
Algunos residentes afirman que muchos agentes se esconden en edificios residenciales, lo que lleva a los vecinos a evacuar por temor. Sin embargo, las fuerzas de seguridad iraníes todavía son capaces de disuadir a los iraníes de manifestarse contra el régimen.
Muchos ciudadanos consideran que salir a protestar a las calles en este momento sería un acto suicida, temen que Israel y EEUU no terminen de derrocar al régimen y que este redoble su violencia. Por su parte, el aparato de seguridad israelí cree que la crisis económica y el descontento popular han puesto al régimen en un camino irreversible hacia el colapso.



Los comentarios están cerrados.