La OPS alertó ante “reportes crecientes de efectos adversos” de las inyecciones para adelgazar
La Organización Panamericana de la Salud expresó su temor sobre el uso indebido de medicamentos agonistas del receptor GLP-1, que actúan sobre mecanismos de regulación del apetito y del metabolismo energético.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó sobre el uso indebido de medicamentos agonistas del receptor GLP-1 y sus consideraciones. Se trata de medicamentos indicados para tratar la obesidad en adultos.
El organismo instó a los países miembros a “fortalecer los sistemas de farmacovigilancia, promover la notificación oportuna de eventos adversos e implementar acciones de comunicación de riesgo dirigidas tanto a la población general -para promover el uso adecuado de estos medicamentos- como al personal de salud“.
La OPS reconoce a la obesidad como una enfermedad crónica, “que requiere un abordaje integral y sostenido”. Por tal motivo, “el uso de intervenciones farmacológicas debe evaluarse cuidadosamente dentro de modelos de atención centrados en la persona, considerando el perfil clínico individual, las comorbilidades y la relación beneficio-riesgo de cada opción terapéutica”.
Los agonistas del receptor GLP-1 constituyen una clase de medicamentos autorizados en varios países para indicaciones específicas. Estos medicamentos actúan sobre mecanismos de regulación del apetito y del metabolismo energético.
Sin embargo, la OPS remarcó que “su prescripción y uso deben realizarse estrictamente conforme a las indicaciones aprobadas por las autoridades regulatorias nacionales, dentro de un plan de manejo clínico estructurado y con un seguimiento clínico periódico”.
En tal sentido, la Organización Mundial de la Salud ha publicado orientaciones globales que detallan las consideraciones para el uso adecuado, seguro y supervisado de los medicamentos GLP-1, en alusión a la 24ª edición de la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales, de febrero de 2026. Allí, un comité de expertos de la OMS recomendó el uso de semaglutida, dulaglutida, liraglutida y tirzepatida como terapias adicionales en adultos con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular o renal crónica establecida, que, además, tienen obesidad.
“Los efectos adversos más frecuentemente reportados son gastrointestinales y suelen ser transitorios. No obstante, se han descrito eventos menos frecuentes, pero potencialmente graves, como pancreatitis aguda, enfermedad biliar y obstrucción intestinal, además de otros riesgos poco comunes que continúan en evaluación”, remarcaron las autoridades sanitarias.
Además, se alertó por la demanda, que “puede impulsar su comercialización por canales no oficiales, incluidos Internet y redes sociales, lo que incrementa el riesgo de exposición a productos falsificados, no autorizados o de calidad subestándar”.
El riesgo es que “estos productos pueden contener dosis incorrectas, principios activos distintos o ingredientes no declarados, lo que puede derivar en fracaso terapéutico, reacciones adversas graves y otras complicaciones, además de generar costos adicionales para los pacientes y los sistemas de salud”.
Finalmente, la OPS apuntó que “el uso con fines exclusivamente estéticos, sin una evaluación clínica integral ni indicación médica, puede exponer a las personas a riesgos innecesarios y desviar recursos destinados a quienes presentan indicaciones médicas claras”.
Los comentarios están cerrados.