El fútbol como diplomacia: la AFA gestionó la liberación de Nahuel Gallo en Venezuela
La entidad que preside Claudio Tapia activó contactos con la Federación Venezolana de Fútbol para acercar posiciones con el gobierno de Delcy Rodríguez. El uniformado regresó al país en un vuelo privado gestionado por la dirigencia del fútbol argentino.
La liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, concretada este domingo luego de 450 días de detención en Venezuela, tuvo un protagonista inesperado: la Asociación del Fútbol Argentino. Según informó la propia entidad en un comunicado oficial, el organismo actuó como puente diplomático para destrabar el conflicto que mantenía al uniformado bajo arresto desde diciembre de 2024, cuando fue acusado de espionaje en un proceso que nunca logró comprobar tales cargos.
El fútbol como canal de diálogo
De acuerdo al texto difundido por la AFA, las gestiones comenzaron a partir de contactos institucionales con la federación venezolana, que facilitaron el acercamiento con autoridades del gobierno encabezado por Rodríguez. La estrategia consistió en utilizar los lazos construidos en el ámbito deportivo para abrir un canal de diálogo que permitiera avanzar en una solución humanitaria.
“Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación”, señaló el comunicado. Además, la entidad subrayó el rol de la Federación Venezolana de Fútbol en la intermediación, destacando que “los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”.
Un escenario político en transición
La excarcelación de Gallo se produjo en un contexto político particular, marcado por la detención del exmandatario Nicolás Maduro el 3 de enero y la posterior transición institucional en Venezuela. Ese escenario abrió la puerta a la revisión de varios casos de detenidos considerados presos políticos, entre los que se encontraba el gendarme argentino.
Junto con el anuncio oficial, la AFA difundió la primera imagen de Gallo tras recuperar la libertad. En la fotografía, previa al embarque de regreso, se lo observa con el cabello rapado y acompañado por dos dirigentes que encabezaron la comitiva: Luciano Nakis, prosecretario de la entidad, y Fernando Isla Cáceres, director de relaciones institucionales.
Tapia, en tanto, no pudo integrar la delegación debido a una restricción judicial que le impide salir del país. El juez en lo Penal y Económico Diego Amarante rechazó su pedido para viajar y retornar el 3 de marzo de 2026, en el marco de una causa que investiga una presunta retención indebida de aportes.
El vuelo de regreso
Para concretar la operación, la AFA alquiló un Bombardier Learjet 60 matrícula LV-CXU, perteneciente a la empresa Baires Fly. Se trata de un jet ejecutivo de mediano alcance que fue utilizado tanto para el traslado hacia Caracas como para el regreso a la Argentina.
La utilización de la aeronave privada permitió acelerar los tiempos logísticos y garantizar privacidad y seguridad durante el operativo. Así, tras más de un año de incertidumbre, Nahuel Gallo finalmente pudo regresar al país en una gestión donde el fútbol argentino trascendió lo deportivo para convertirse en herramienta de mediación internacional.
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