Bruno Olivera y Sergio Uñac respaldaron la aclaratoria de la Ley de Glaciares; Celeste Giménez votó en contra

El Senado otorgó media sanción al proyecto que redefine alcances de la norma vigente y delega en las provincias la delimitación del ambiente glaciar y periglaciar. La iniciativa ahora deberá tratarse en Diputados.

Tras meses de debate político y técnico, el Senado de la Nación dio media sanción a la aclaratoria de la Ley de Glaciares con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención. El proyecto introduce precisiones sobre la normativa vigente y delega en las provincias la potestad de establecer estándares y delimitaciones del ambiente glaciar y periglaciar.

Entre los votos afirmativos se ubicaron los senadores por San Juan Bruno Olivera, de La Libertad Avanza, y Sergio Uñac, dirigente del peronismo. En tanto, Celeste Giménez votó en contra de la iniciativa.

La sesión comenzó a las 15 y se extendió durante varias horas. Finalmente, la vicepresidenta Victoria Villarruel encabezó la votación que otorgó media sanción al proyecto, el cual ahora deberá pasar a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.

Desde el oficialismo destacaron que el resultado fue posible gracias al acompañamiento de legisladores vinculados a gobernadores de provincias con actividad minera, entre ellas San Juan. En el ámbito provincial, distintos sectores del peronismo habían manifestado su respaldo a la aclaratoria, al sostener que la ley sancionada en 2010 generó restricciones a inversiones estratégicas.

Sin embargo, Celeste Giménez se pronunció en contra, en línea con la postura del kirchnerismo, que cuestionó la reforma al considerar que podría implicar una flexibilización en la protección ambiental.

El único senador sanjuanino que intervino en el debate fue Olivera. Durante su exposición aseguró: “Este proyecto de ley no deroga la protección de glaciares, no habilita las actividades prohibidas y sobre todo no viola la Constitución Nacional. Todo lo contrario, hace que se cumpla”.

Además, rechazó lo que definió como una “falsa dicotomía” entre ambiente y desarrollo. “Hay quienes presentan este debate como una elección imposible: o agua o desarrollo. Esta dicotomía es totalmente falsa. El agua y la minería no son enemigos, nunca lo fueron”, afirmó. A su entender, la normativa actual presenta “ambigüedad jurídica” que derivó en la paralización de proyectos productivos.

Qué establece la aclaratoria

La reforma incorpora precisiones sobre la definición de ambiente periglaciar y transfiere a las provincias la determinación de estándares técnicos, uno de los puntos centrales de la discusión. Para sectores ambientalistas, el cambio podría debilitar los niveles de protección; mientras que desde la industria minera sostienen que la modificación aporta seguridad jurídica y reglas más claras para impulsar inversiones en cobre y litio, minerales considerados estratégicos para la transición energética.

Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras señalaron que la actividad puede desarrollarse en zonas cordilleranas con planificación e ingeniería adecuada, y remarcaron que en las regiones mineras el 93% del agua se destina a la agricultura y cerca del 1% a la minería.

Con la media sanción en el Senado, el proyecto abre una nueva etapa en la Cámara de Diputados, donde se definirá si la aclaratoria se convierte en ley y modifica el esquema regulatorio vigente desde hace 15 años sobre los glaciares en la Argentina.

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