La Unión Europea endurece requisitos para autos eléctricos y el efecto podría llegar a la Argentina
La nueva normativa exigirá mayor integración regional para ingresar al mercado europeo. La decisión también podría influir en el acuerdo entre el Mercosur y Europa y en los planes de las automotrices chinas en Sudamérica.
La Unión Europea avanza con una nueva normativa destinada a reforzar su industria automotriz y limitar la expansión de vehículos importados, especialmente los provenientes de China. La iniciativa podría tener consecuencias indirectas en la Argentina y otros países del Mercosur, tanto en materia comercial como en proyectos industriales.
El bloque europeo prevé presentar el próximo 4 de marzo la denominada Ley de Aceleración Industrial (IAA), una propuesta que apunta a fortalecer la producción local bajo el concepto de “Hecho en Europa” y proteger a los fabricantes regionales frente al crecimiento de autos eléctricos subsidiados por el gigante asiático.
El borrador de la norma establece que los vehículos eléctricos deberán contar con hasta un 70% de contenido regional para poder acceder al mercado europeo. Las baterías quedarían exceptuadas de ese cálculo debido a la limitada capacidad productiva del bloque en ese segmento.
La medida también podría incidir en el futuro del acuerdo comercial entre la Mercosur y la Unión Europea, que todavía debe ser ratificado por los parlamentos de ambas regiones. Si se mantienen o modifican los requisitos de integración regional, podrían cambiar las condiciones para que ciertos vehículos ingresen a Sudamérica con beneficios arancelarios.
Especialistas del sector advierten que, si no se establecen requisitos similares en el Mercosur, fabricantes chinos podrían aprovechar el acuerdo para exportar autos a la región con ventajas impositivas. Esto abrió el debate en países como Argentina y Brasil sobre la expansión de esquemas de ensamblado regional bajo modalidades SKD y CKD.
Aunque no existen anuncios oficiales en el país, algunas plantas industriales aparecen como posibles sedes de futuros proyectos de ensamblado. Entre ellas figuran instalaciones productivas vinculadas a Mercedes-Benz, Stellantis y General Motors, que ya operan en territorio argentino y podrían adaptarse a nuevas iniciativas de producción.
Rivero. C
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