La Ley del Mosto vuelve al Congreso y el sector apuesta a su aprobación

Con respaldo político de San Juan y Mendoza y un nuevo enfoque sanitario, la industria cree que el proyecto nacional tiene más chances de avanzar. Mientras tanto, enfrenta un mercado internacional incierto y precios aún sin definir.

Después de más de una década de intentos fallidos, la industria del mosto vuelve a ilusionarse con la posibilidad de que el Congreso apruebe una ley específica para el sector. Con aval político de San Juan y Mendoza y un renovado enfoque técnico y sanitario, la actividad percibe un escenario más favorable que en debates anteriores.

“Sí, hay cierto optimismo”, reconoció el presidente de la Cámara Argentina del Mosto, Martín Materia, al referirse al clima actual en torno al proyecto.

La expectativa se sustenta en un texto que, según el sector, corrige errores del pasado y suma argumentos vinculados a la salud pública, la nutrición y el desarrollo de economías regionales.

Un pilar de la vitivinicultura sanjuanina

En San Juan, el mosto no es un subproducto marginal. Cerca del 50% de la uva cosechada en la provincia se destina a la elaboración de jugo concentrado, lo que convierte a la actividad en una pieza clave para el equilibrio de la cadena vitivinícola.

“Durante los últimos 10 a 15 años, alrededor del 50% de la uva de San Juan terminó en mosto. Por eso la importancia que cobra en cuanto al volumen que toma cada año”, explicó Materia en declaraciones al programa San Juan en Noticias de Radio Mitre 95.1.

Para la provincia, la eventual sanción de la ley implicaría no solo la apertura de un nuevo mercado interno, sino también una herramienta estratégica para administrar excedentes productivos y evitar sobrestock vínico.

El giro sanitario del proyecto

Una de las principales novedades del texto actual es su enfoque sanitario. A diferencia de versiones anteriores, promueve el uso de azúcares naturales —entre ellos el mosto de uva— en bebidas y alimentos, respaldado por evidencia científica.

“El proyecto es fantástico, porque corrige los errores que se cometieron en el pasado y avanza hacia un enfoque más nutricional y saludable”, sostuvo Materia.

En ese marco, el sector trabaja junto a la Universidad de Buenos Aires, a través de la UATEC, en la actualización de estudios técnicos vinculados a salud pública y nutrición. La inversión prevista para ese informe clave ronda los $20 millones.

Mercado internacional complejo

El optimismo legislativo contrasta con una coyuntura externa desafiante. El sector atraviesa un escenario de incertidumbre, con valores de exportación en baja y sin referencias claras para fijar precios.

“Este año se presenta complejo porque aún no tenemos certeza sobre a qué precios podremos exportar”, admitió Materia. Pese a ello, las empresas continúan recibiendo uva y otorgando anticipos a productores.

El dirigente vinculó la situación a múltiples factores, entre ellos la competencia de productos sustitutos —como el mosto de manzana chino— y la dinámica de compra de los mercados internacionales.

En cuanto al comercio exterior, Europa aparece como un destino difícil debido a aranceles que pueden llegar hasta el 60%. En cambio, las expectativas del sector están puestas en Estados Unidos, donde vislumbran mayores posibilidades de negociación futura.

Con el mosto como eje productivo y herramienta de equilibrio para la vitivinicultura, San Juan vuelve a apostar a una ley que combine salud, agregado de valor y defensa de las economías regionales. Esta vez, el sector cree que la oportunidad puede ser definitiva.

Op: Juan Llarena

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