Dólar: el atesoramiento marcó un récord histórico en 2025 tras el fin del cepo, ¿cómo seguirá este año?
El fenómeno “AC/DC” (antes con cepo/después sin cepo) es lo que explica el quiebre del año pasado en el mercado cambiario local. La demanda de la gente superó a la de la crisis de Cristina y de Macri.

Atesoramiento récord: el balance de 2025 arrojó un total de 32.340 millones de dólares.
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El fenómeno “AC/DC”
No hay duda que hay un quiebre el año pasado desde el levantamiento del cepo para las personas físicas a partir de abril pasado. O sea, hay “un antes y un después sin el cepo” en el mercado cambiario. Esta especie de “AC/DC” muestra que desde el fin del cepo la demanda para atesoramiento sumó 32.871 millones de dólares mientras que, por ejemplo, los argendólares crecieron en 6.657 millones de dólares. Pero lo más llamativo es que en esta oportunidad los egresos, o sea, las compras brutas de billetes y divisas se asemejan a las del 2017 siendo incluso inferiores a las del 2018 y 2019 cuando sumaron 57.490 millones de dólares y 69.363 millones de dólares, respectivamente. Es decir, que la demanda por atesoramiento, en plena crisis de Cambiemos, fue ampliamente superior a la del año pasado.
Hoy en cambio, la relación entre ingresos y egresos es casi 4,4, debido al derrumbe de los ingresos de capitales, o digamos, al desatesoramiento. De modo que ni las mieles del “carry trade” terminan seduciendo o desalentando esta demanda por atesoramiento. Vale señalar que la salida de fondos se dio con Macri hasta en su mejor momento, cuando el riesgo país, por ejemplo, era de apenas poco más de 350 puntos básicos y el gobierno de Cambiemos ganaba sin atenuantes las elecciones de medio término. Hoy, con cierta estabilidad cambiaria y mejora en el riesgo país, igual la gente sigue demandando, casi con frenesí, billetes y divisas. Por eso es una nueva apuesta, con el sistema de blanqueo permanente, intentar seducir a estos dólares que están fuera del sistema a reingresar. Todo un reto, veremos por lo pronto, la historia muestra que hace falta algo más que reformas estructurales para inyectar confianza y credibilidad en los ahorristas locales, y en particular, en los tenedores de billetes y divisas.
Más allá de las estadísticas, sin dudas, este año será clave la evolución de esta variable porque si persiste la alta demanda por atesoramiento mientras el BCRA mantiene su cruzada por ganar reservas, será un factor de presión a tener en cuenta.

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