El tren trasandino vuelve al debate nacional y posiciona a San Juan como eje estratégico

El Gobierno nacional impulsa un corredor ferroviario hacia el Pacífico con fuerte impacto productivo en Cuyo. La provincia aparece como pieza clave por su perfil minero e industrial.

El histórico proyecto de reconectar a Argentina y Chile por vía ferroviaria volvió a instalarse con fuerza en la agenda nacional. La iniciativa para reactivar un tren trasandino de cargas, con base en la región de Cuyo, abre expectativas logísticas y económicas, y en ese esquema San Juan se perfila como un actor central.

Según difundieron medios nacionales, el plan que circula en ámbitos oficiales propone recuperar la lógica del antiguo Ferrocarril Trasandino, que operó entre 1910 y 1984 uniendo Mendoza con la ciudad chilena de Los Andes. Aquella obra de ingeniería, que demandó décadas de esfuerzos técnicos y financieros, hoy está fuera de servicio, pero su trazado vuelve a cobrar relevancia en el contexto de los corredores bioceánicos.

La propuesta, que contaría con impulso del Gobierno de Javier Milei, implicaría una inversión estimada en 4.000 millones de dólares. El objetivo es desarrollar una vía de transporte de cargas eficiente hacia el océano Pacífico, con salida por puertos chilenos como San Antonio, para mejorar la competitividad exportadora y reducir costos logísticos.

 San Juan, punto clave del rediseño ferroviario

En el esquema que se analiza, San Juan no solo quedaría integrada, sino que tendría un rol estratégico en la recuperación de trazas de las líneas San Martín y Sarmiento. Estas permitirían conectar el territorio sanjuanino con el sur de Mendoza y proyectar el cruce hacia Chile por el paso Planchón–Vergara, en Malargüe.

El impacto potencial para la provincia es significativo. San Juan concentra una parte sustancial de la minería metalífera y no metalífera, además de producción vitivinícola e industrial que podría beneficiarse de una salida directa al Pacífico. El ferrocarril facilitaría el transporte de minerales, cal, cemento, vinos y, a futuro, también litio, reduciendo la dependencia del transporte por camión.

Proyección regional

El proyecto también contempla, en una etapa posterior, un ramal de conexión con Vaca Muerta, lo que ampliaría el volumen de cargas y fortalecería la viabilidad económica del corredor.

De concretarse, el tren trasandino no solo reactivaría una infraestructura histórica, sino que integraría a San Juan en un sistema logístico de escala regional, con impacto directo en inversiones, empleo y desarrollo productivo.

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