Italia: un deslizamiento de tierra obligó a evacuar a 1.500 personas en una ciudad de Sicilia
Una violenta tormenta provocó el colapso de una extensa ladera en Niscemi y dejó viviendas al borde de un acantilado, mientras las autoridades advierten que el fenómeno sigue activo.

Unas 1500 personas debieron ser evacuadas en Sicilia por un deslizamiento de tierra de grandes proporciones.
Según explicaron las autoridades, los residentes de las zonas más afectadas deberán ser reubicados de manera permanente. Las escuelas permanecieron cerradas y una de las principales carreteras que conecta Niscemi con la ciudad costera de Gela fue clausurada por precaución. La localidad, de unos 25.000 habitantes, está asentada sobre una meseta que, de acuerdo con los técnicos, se desliza gradualmente hacia la llanura inferior.
Muchos evacuados se refugiaron en casas de familiares, aunque varios cientos pasaron las últimas noches en un estadio deportivo acondicionado como centro de asistencia. En declaraciones al diario La Repubblica, Conti reconoció el clima de angustia que atraviesa la población. “No se puede negar: tenemos miedo”, afirmó.
El alcalde detalló que el terreno se desplazó otros diez metros durante la mañana del martes y advirtió que la lluvia persistente complica tanto las tareas de ayuda como los estudios técnicos. “Estamos monitoreando la situación constantemente, porque podría cambiar en cualquier momento”, explicó, y expresó su preocupación por el riesgo de que la ciudad quede aislada.
Estado de emergencia en Italia por el ciclón Harry
El deslizamiento se produjo en el marco de los severos daños causados por el ciclón Harry, que azotó el sur de Italia la semana pasada con lluvias intensas, fuertes vientos y olas de hasta nueve metros. El fenómeno afectó gravemente a Sicilia, Calabria y Cerdeña, donde se destruyeron rutas, defensas costeras, viviendas y balnearios.
El lunes, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, declaró el estado de emergencia en las tres regiones. Según estimaciones oficiales, los daños superan los 1000 millones de euros. Solo en Sicilia se calculan pérdidas por unos 740 millones, aunque el presidente regional, Renato Schifani, advirtió que la cifra final podría duplicarse.
El Ejecutivo italiano destinó inicialmente 100 millones de euros para atender las necesidades urgentes, y el ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, anunció que en los próximos días se aprobará un nuevo paquete de medidas para la reconstrucción de la infraestructura dañada.
Mientras tanto, en Niscemi crece la tensión social. Algunos vecinos manifestaron enojo y frustración al recordar que deslizamientos anteriores no recibieron respuesta. “Tuvimos el primer derrumbe hace 30 años y nadie hizo nada”, lamentó un residente evacuado. Con el terreno aún en movimiento y nuevas lluvias en el pronóstico, la incertidumbre domina a esta ciudad siciliana que hoy mira al abismo.

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