Industria en alerta: empresarios sanjuaninos piden competitividad para sostener el empleo

Desde la Unión Industrial de San Juan sostienen que la falta de ventas es el principal freno al empleo y reclaman cambios impositivos y estructurales para sostener a la industria local.

La discusión en torno a una posible reforma laboral resulta insuficiente para revertir la situación que atraviesa la industria sanjuanina si no viene acompañada de una mejora real en la competitividad. Así lo planteó el presidente de la Unión Industrial de San Juan (UISJ), Leonardo de la Vega, quien advirtió que “sin ventas no hay empleo posible” y reclamó una reforma impositiva que alivie la carga sobre las empresas locales.

El dirigente señaló que el inicio de 2026 encuentra a muchas industrias “resistiendo” la actividad, con expectativas moderadas y sin señales claras de recuperación. “No ha sido la industria sanjuanina donde se ha visto el crecimiento del que tanto se habla”, afirmó, y subrayó que el verdadero indicador de mejora debe reflejarse en la generación de empleo. “El crecimiento se tiene que ver en la empleabilidad de la gente”, sostuvo en declaraciones radiales.

El consumo y el mercado interno, en el centro del problema

Para De la Vega, el eje de la crisis no pasa exclusivamente por la normativa laboral, sino por la retracción del mercado interno. “Si no hay ventas, no hay puestos laborales que generar”, remarcó, al explicar que la caída del consumo limita la capacidad de las empresas para sostener su producción y expandirse.

En ese marco, insistió en que la competitividad debe abordarse de manera integral. “Definitivamente no es solo la reforma laboral”, afirmó, y planteó la necesidad de avanzar en cambios impositivos y estructurales que permitan a la industria sanjuanina competir en igualdad de condiciones.

Un escenario nacional adverso

El titular de la UISJ enmarcó la situación provincial dentro de un contexto nacional complejo. Según indicó, en el país se pierden unas 44 empresas por día y se registró la caída de alrededor de 250.000 empleos en distintos sectores. “La industria no es ninguna excepción, tampoco la industria local sanjuanina”, sostuvo.

Si bien reconoció que la estabilidad macroeconómica y la desaceleración de la inflación aportan previsibilidad, aclaró que ese orden no alcanza para reactivar la actividad productiva. “Siempre ayuda un contexto macroeconómico favorable, pero no es lo único”, advirtió.

Importaciones y asimetrías

Al referirse a la apertura de importaciones, De la Vega consideró que se trata de un proceso necesario, aunque alertó sobre sus consecuencias si no se contemplan las desventajas locales. “Si no está bien pensado cómo impacta en la competitividad de la industria local, termina perjudicando a algunos sectores”, explicó.

En ese sentido, remarcó que mientras ciertos productos ingresan al país con arancel cero, las empresas sanjuaninas deben afrontar una carga impositiva plena, lo que reduce su capacidad de competir y sostener el empleo.

Sectores golpeados y caída del empleo

El impacto del escenario actual ya se refleja en los números del sector. Según estimaciones del dirigente, la empleabilidad industrial habría caído alrededor de un 10% en promedio. En el sector metalmecánico, la actividad se ubica entre el 40% y el 60%, con fuerte incidencia de la paralización de la obra pública.

El rubro textil y el calzado aparecen entre los más afectados. “El textil está muy golpeado”, señaló, y mencionó casos emblemáticos de empresas que redujeron su actividad. A esto se suma la caída del mercado interno y la menor demanda vinculada a la construcción.

Un desafío estructural

De la Vega sostuvo que el Estado no puede quedar al margen del escenario productivo. “El Estado no es ajeno a todo esto”, afirmó, y pidió que tanto el gobierno nacional como el provincial comprendan el impacto que la falta de competitividad tiene sobre el empleo industrial.

De no implementarse cambios de fondo, advirtió que la tendencia negativa continuará. “Si no se hace nada, vamos a seguir por la misma línea”, señaló. Con ese diagnóstico, desde la UISJ dejaron planteado el principal desafío: avanzar hacia una mejora integral de la competitividad para que cualquier reforma laboral tenga un impacto real en la industria y el empleo en San Juan.

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