Ante la aceleración de la inflación, pronósticos advierten que se frena la baja de la pobreza al cierre de 2025
En el primer año y medio del gobierno de Javier Milei, la AUH junto con la Tarjeta Alimentar ayudaron a paliar la pobreza entre los hogares con niñas, niños y/o adolescentes. Aunque, la aceleración inflacionaria del segundo semestre generó un freno en la baja del indicador.
En medio de la aceleración de la inflación de diciembre y en especial de las canastas alimentarias, estimaciones privadas muestran un freno en la desaceleración de la pobreza. Los datos oficiales que difunde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) del segundo semestre de 2025 se conocerán recién a fines de marzo.
“El tercer trimestre en términos de canastas no fue malo, es decir, estuvo debajo de la inflación: subió en promedio 1,4%, mientras que la inflación fue promedio 2% en el tercer trimestre. Ahora bien, en el cuarto trimestre cambió esa dinámica fundamentalmente por la aceleración de de la carne. Y en el cuarto trimestre la canasta básica total del Gran Buenos Aires creció en promedio 3,6%, mientras que la inflación fue al 2,6%”, analizó Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, en diálogo con Ámbito.
Así, la pobreza, según la estimación de Equilibra, durante el segundo semestre se ubicó en torno al 31%. Por su parte, el Nowcast de Pobreza que elabora mensualmente el economista Martín González Rozada y publica la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) muestra que en el tercer trimestre de 2025 la pobreza se estimó en torno al 28,7%, mientras que para el cuarto trimestre escaló al 32,5%.
No obstante, la tasa de pobreza del segundo semestre -entre julio y diciembre 2025- se ubicaría en torno al 30,6%, con un intervalo del 95% de confianza, según detalla la UTDT. Este nivel implicaría una nueva desaceleración, pero a menor escala del semestre anterior.
AUH y Tarjeta Alimentar: crecieron 14% real en la era Milei y ayudaron a paliar la pobreza
En los hogares con niños influyó positivamente la suba del poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar (TA), que tuvieron un avance real del 14% entre 2023 y 2025, según la Fundación Mediterránea. Sin embargo, este crecimiento hacia fines de 2025 se estancó producto de la desaceleración en la suba de la AUH y que la ayuda alimentaria está congelada desde junio de 2024.
La suma de ambas prestaciones permitieron cubrir el 55% de la CBA en diciembre 2023; mientras que alcanzaron a cubrir el 100% en el mismo mes de 2024; y el 92% en 2025.
De esta manera, la pobreza entre los niños, niñas y adolescentes de entre 0 y 14 años cedió 4,1 puntos porcentuales (p.p.) entre el segundo semestre de 2023 y el primero de 2025 (39,5% vs. 35,4%), de acuerdo con cifras oficiales del INDEC. En tanto, la cantidad de personas de este grupo poblacional que estaba bajo la línea de indigencia bajó en 8,9 p.p. (18,9% vs. 10%).
Vale aclarar que en el primer semestre del 2024, la pobreza e indigencia habían alcanzado al 39,1% y el 27% de los niños, respectivamente, producto de la fuerte aceleración de la inflación que generó la devaluación del gobierno de Javier Milei.
Qué expectativas hay para la medición de la pobreza en 2026
Las previsiones de inflación muestran una desaceleración hacia 2026, aunque muchos analistas advierten que costará romper la barrera del 2% con la inercia que dejó el indicador de diciembre. Sin embargo, los salarios no tienen vista de apreciación, ya que la pauta salarial del Gobierno está entre el 1% y el 1,5%, con la intención de que los haberes sea una de las anclas cambiarias.
Además, a partir de enero debuta el nuevo IPC, aunque no habrá un cambio en la composición de canastas, por lo cual la pobreza se continuará midiendo en base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/05.
Fuente: ÀMBITO
Por: G. Herrera

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