La tormenta invernal Fern golpea con fuerza este domingo a buena parte de Estados Unidos y mantiene bajo alerta a cerca de 180 millones de personas —más del 40% de la población—, desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra. Ya se reportaron más de 13.500 vuelos cancelados por las malas condiciones meteorológicas que se agravaron el viernes.
El presidente Donald Trump declaró la emergencia en diez estados por la tormenta invernal Fern en Estados Unidos.
Con temperaturas extremas, nevadas intensas y acumulación de hielo, el temporal fue calificado como “inusualmente extenso” y encendió advertencias por rutas convertidas en trampas de hielo y posibles cortes de electricidad que podrían extenderse por varios días.

“Los cortes de energía, el cierre de carreteras y otros efectos ya están afectando al Medio Oeste, el sur y la costa este. Lo más importante que la gente puede hacer en todo el país es, por favor, evitar salir a la carretera y quedarse en casa siempre que sea posible”, dijo en rueda de prensa la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.


Una tormenta histórica azota a Estados Unidos

El fenómeno combina fuertes nevadas, acumulaciones significativas de hielo y una masa de aire ártico que dejará temperaturas extremas durante varios días.
El resultado, advierten los expertos, es la paralización de transportes, cortes de energía prolongados y otros riesgos serios, especialmente en regiones poco acostumbradas a este tipo de clima.
La combinación de estos factores ha llevado a los servicios meteorológicos a calificar los impactos potenciales como “mayores” o incluso “catastróficos” en algunas zonas del sur.
Trayectoria e impacto
El desarrollo de la tormenta comenzó el viernes en el suroeste y las Planicies del Sur, luego avanzaría hacia el valle del Misisipi, el sureste y el Atlántico medio durante el fin de semana. Se espera que salga por el noreste entre la noche del lunes y la madrugada del martes.
Ciudades como Dallas, Oklahoma City, Little Rock, Nashville, Atlanta, Charlotte, Washington D. C., Filadelfia, Nueva York y Boston se encuentran dentro de la zona de impacto. En muchos de estos lugares, el sistema llegará acompañado de temperaturas tan bajas que la nieve y el hielo no se derretirán durante días.
Uno de los mayores focos de preocupación es el sur del país, donde la combinación de lluvia helada y aire gélido podría provocar tormentas de hielo severas.
En Estados como Texas, Arkansas, Luisiana, Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur, los pronósticos contemplan acumulaciones de entre 0,6 y 2,5 centímetros de hielo (0,25 a 1 pulgada), niveles que los meteorólogos consideran suficientes para provocar daños extensos en árboles, colapsos de redes eléctricas y apagones generalizados de varios días.
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