Yoga terapéutico: una herramienta innovadora en el abordaje de consumos problemáticos en Chimbas

Una instructora dicta clases de yoga de manera voluntaria en el Centro de Día de Chimbas, incorporando prácticas de respiración, relajación y movimiento consciente como complemento del tratamiento ambulatorio. La experiencia es pionera dentro de la Dirección de Asistencia y Prevención por Consumos Problemáticos.


Cada jueves, durante una hora, el silencio, la respiración consciente y el movimiento pausado transforman la rutina del Centro de Día de Chimbas. Allí, unas 20 personas —hombres y mujeres que realizan tratamiento ambulatorio por consumos problemáticos— participan de clases de yoga que se convirtieron rápidamente en uno de los espacios más valorados del proceso terapéutico.

Se trata de una experiencia inédita dentro de las dependencias de la Dirección de Asistencia y Prevención por Consumos Problemáticos, donde si bien ya se desarrollan actividades deportivas, artísticas y talleres de oficios, nunca antes se había incorporado esta disciplina milenaria como parte del abordaje integral.

El taller comenzó hace dos semanas y se extenderá hasta febrero. Desde el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, la directora del área, Daniela Merlo, destacó el impacto positivo de la iniciativa y expresó la intención de replicarla en otros centros de día y casas convivenciales de la provincia. “Los resultados han sido muy alentadores. El yoga aporta beneficios concretos a los tratamientos: ayuda a reducir la ansiedad, favorece la autorregulación emocional y permite trabajar el cuidado del cuerpo desde una mirada integral, conectando cuerpo, mente y espíritu”, señaló.

La propuesta surgió de manera espontánea. La instructora Ariadna Sasso, vecina de la zona, se acercó al centro y ofreció compartir sus conocimientos de forma voluntaria. Bibliotecaria, mamá y deportista, encontró en el yoga no sólo un modo de vida, sino también una herramienta de solidaridad. Su trabajo en el Centro de Día es completamente ad honorem y se basa en la formación que realizó en el Centro de Yoga Natural Narayani, luego de varios años de práctica y capacitación.

Además de promover la relajación y el equilibrio físico, el yoga brinda beneficios clave para quienes atraviesan procesos de recuperación: contribuye a disminuir el estrés y la ansiedad vinculados a la abstinencia, regula las emociones, fortalece la conciencia del presente y ayuda a identificar situaciones que podrían derivar en recaídas. También refuerza el respeto y el cuidado del propio cuerpo, aspectos fundamentales en los tratamientos de consumos problemáticos.

La experiencia de Chimbas abre así una nueva puerta en las estrategias de acompañamiento, demostrando que el bienestar integral también puede construirse desde prácticas alternativas que suman cuerpo, mente y comunidad.

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