Rusia bombardeó cerca de Kiev, dejó un muerto y miles de hogares sin calefacción en medio de la ola polar

El ataque nocturno incluyó drones y misiles dirigidos contra infraestructura energética, en medio de temperaturas extremas.

Kiev vuelve a quedar bajo fuego ruso mientras una histórica ola de frío expone la fragilidad del sistema energético y agrava la crisis humanitaria.
Kiev vuelve a quedar bajo fuego ruso mientras una histórica ola de frío expone la fragilidad del sistema energético y agrava la crisis humanitaria.

SERGEI GAPON – AFP

Un nuevo bombardeo ruso azotó a Kiev este martes por la madrugada, y dejó un muerto y 5600 edificios sin calefacción, en medio de un ola polar que no se había visto en más de 100 años.

El ataque ejecutado por Rusia, desplegó cientos de drones y misiles, que alertaron las sirenas para la población y obligaron al ejercito ucraniano a desplegar drones para defender la capital de Ucrania. Más allá de que solo hubo una víctima fatal a las afueras de Kiev, miles de personas se quedaron sin calor para sus hogares, con una temperatura de -14°C.

Tras el ataque, el ministro de relaciones exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, condenó al presidente ruso, Vladimir Putin: El criminal de guerra Putin continúa librando una guerra genocida contra mujeres, niños y ancianos”, dijo.
El funcionario explicó que la operación rusa consistió en atacar directamente la infraestructura energética e hizo un llamamiento al continente en medio de una escalada de tensión a nivel mundial: “El apoyo al pueblo ucraniano es urgente. No habrá paz en Europa sin una paz duradera en Ucrania”, aseguró.

El sábado, una delegación designada por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, viajó a Washington con el objetivo de reforzar el respaldo internacional y exponer el impacto real de los ataques rusos sobre la población civil en un contexto que, según Kiev, se aleja cada vez más de cualquier escenario de negociación.

Un nuevo ataque contra la infraestructura energética obliga a miles de ucranianos a evacuar

Según el reporte de la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó durante la madrugada 339 drones de largo alcance y 34 misiles, una ofensiva que volvió a poner en evidencia las limitaciones del sistema defensivo del país. Zelenski advirtió que el último envío de municiones para la defensa aérea llegó apenas horas antes del ataque, un retraso que, aseguró, condiciona seriamente la capacidad de respuesta.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su preocupación por la reiteración de bombardeos contra la infraestructura energética. Desde Ginebra, señaló que este tipo de acciones golpean de manera directa a los sectores más vulnerables de la sociedad, como niños, personas mayores y personas con discapacidad. “Estos ataques solo pueden describirse como crueles”, afirmó, y remarcó que constituyen una violación clara de las normas de la guerra.

El pasado 9 de enero, Rusia había ejecutado uno de los bombardeos más severos contra la red energética de Kiev desde el inicio de la invasión, dejando a la mitad de la capital sin calefacción y a miles de hogares sin electricidad durante varios días, en el invierno más frío en más de un siglo.

Desde entonces, alrededor de 600.000 personas abandonaron la ciudad tras un pedido oficial de evacuación temporal emitido por la alcaldía. El intendente de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que actualmente más de la mitad de los edificios siguen sin calefacción.

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