Capital apuesta a los “pozos blancos” para mitigar anegamientos en barrios sin acequias
Ante un sistema de drenaje colapsado desde hace décadas, el municipio impulsa una solución técnica para evacuar el agua de lluvia y evitar inundaciones tras las tormentas.
Las lluvias intensas vuelven a exponer una problemática histórica en la Ciudad de San Juan: calles anegadas durante días y vecinos afectados por la acumulación de agua. Frente a este escenario, la Municipalidad de Capital puso en marcha un plan basado en la construcción de pozos blancos, una alternativa técnica pensada para drenar el agua de lluvia en sectores donde las acequias están tapadas o directamente ya no existen.
El secretario de Obras de Capital, Gustavo Jofré, explicó que la iniciativa surge como respuesta a una situación estructural que se arrastra desde hace más de 30 años. Según detalló, más del 80% de las acequias de la ciudad fueron tapadas con el paso del tiempo, principalmente cuando dejaron de cumplir su función de riego y comenzaron a convertirse en focos de basura.
“Liberar todas las acequias hoy es prácticamente inviable, tanto por los costos como por la complejidad de intervenir en zonas donde directamente el sistema desapareció bajo el hormigón”, señaló el funcionario. En ese contexto, el municipio decidió avanzar con una solución alternativa que permita aliviar los anegamientos puntuales tras cada tormenta.
La propuesta consiste en la instalación de pozos absorbentes, conocidos como pozos blancos, diseñados para captar el agua de lluvia y filtrarla hacia las capas profundas del suelo. A diferencia de un pozo ciego convencional, estos dispositivos cuentan con un sistema drenante que favorece la absorción natural del agua.
Cada pozo tendrá aproximadamente 2,5 metros de profundidad y 1 metro de diámetro, con una base de material granular que facilita el drenaje. “Este sistema permite aliviar la carga de agua que se acumula en las calles. En casos de lluvias excepcionales, siempre se puede complementar con camiones atmosféricos para retirar el excedente”, explicó Jofré.
Para definir dónde intervenir, la Secretaría de Obras realizó estudios de niveles y un relevamiento fotográfico y fílmico durante las lluvias, lo que permitió identificar los puntos más críticos. El primer proyecto concreto se ejecutará en Villa del Carril, específicamente en el barrio Carolina 2, donde se construirán cuatro pozos blancos. La obra fue priorizada tras resultar ganadora del Presupuesto Participativo 2025.
“Es una zona muy complicada: no tiene acequias y los niveles de las calles dificultan que el agua escurra hacia arterias principales”, indicó el secretario, quien adelantó que existen otros sectores con problemáticas similares que están siendo evaluados.
El plan prevé una implementación gradual y sujeta a evaluación permanente. Cada reclamo vecinal es analizado técnicamente y, una vez definido el tipo de intervención, se eleva la propuesta para su ejecución.
Si bien en el pasado se impulsaron proyectos para recuperar acequias, especialmente en el microcentro, desde el municipio reconocen que los pozos blancos aparecen hoy como la opción más viable para dar respuesta rápida y concreta a los barrios periféricos. Con esta estrategia, Capital busca avanzar hacia una solución definitiva a un reclamo vecinal recurrente cada vez que llueve.
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