Título: El Consejo de Seguridad de la ONU analiza la crisis en Irán en medio de un fuerte clima de tensión interna y externa

La sesión extraordinaria se centrará en un informe sobre la situación iraní, marcada por semanas de protestas, una dura represión del régimen y advertencias de un posible agravamiento del conflicto regional.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebrará una reunión extraordinaria para abordar la situación en Irán, en un contexto de creciente preocupación internacional por la represión interna, el saldo de víctimas fatales y el aumento de la tensión con Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente.

El encuentro tendrá como eje un informe detallado sobre el escenario político y social iraní, luego de semanas de protestas masivas que fueron respondidas con violencia por parte del régimen. La convocatoria busca evaluar el impacto de los acontecimientos recientes sobre la estabilidad regional y la seguridad internacional.

En ese marco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la represión violenta contra los manifestantes “parece estar disminuyendo” y sostuvo que el gobierno iraní habría decidido no avanzar con ejecuciones. “Han dicho que los asesinatos han cesado y que las ejecuciones no se llevarán a cabo y vamos a averiguarlo”, expresó el mandatario, aunque aclaró que su administración continuará monitoreando la situación.

En paralelo, Irán cerró su espacio aéreo durante casi cinco horas en horas de la noche, una medida que generó alertas en el sector aeronáutico y obligó a aerolíneas internacionales a cancelar, desviar o demorar vuelos. La decisión fue interpretada como una señal de preocupación ante una eventual acción militar estadounidense.

La tensión escaló aún más cuando Teherán amenazó con lanzar ataques contra bases militares de Estados Unidos y de sus aliados en la región si Washington decide intervenir en respaldo a las protestas. En ese contexto, trascendieron reportes diplomáticos sobre una evacuación preventiva de personal estadounidense de la base aérea Al Udeid, en Qatar.

Mientras tanto, puertas adentro, el régimen iraní profundizó su política represiva. El jefe del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, anunció la implementación de juicios “rápidos” contra los detenidos acusados de moharebeh, figura penal que el régimen define como “guerra contra Dios”.

Por primera vez, las autoridades iraníes reconocieron una cifra oficial de alrededor de 2.000 muertos durante los disturbios. Sin embargo, organizaciones independientes como HRANA elevaron el número a 2.571 fallecidos verificados y denunciaron que más de 10.000 personas continúan detenidas, lo que refuerza la preocupación internacional que ahora será analizada en el seno del máximo órgano de seguridad de la ONU.

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