La intendenta vetó el Presupuesto 2026 y el conflicto con el Concejo entra en fase crítica
Daniela Rodríguez rechazó el proyecto modificado por los concejales, que aumentaba de manera significativa los fondos del Legislativo. El Concejo tiene los votos para insistir y el choque de poderes podría terminar en la Justicia.
El conflicto político en Chimbas sumó un nuevo y decisivo capítulo. La intendenta Daniela Rodríguez vetó el Presupuesto 2026 luego de que el Concejo Deliberante aprobara, por amplia mayoría, una serie de modificaciones que incrementaron de forma sustancial los recursos del Legislativo municipal. La decisión profundiza una ruptura que, según admiten en el propio oficialismo, ya no tiene retorno.
“El quiebre es total y no hay vuelta atrás”, había anticipado días atrás la jefa comunal, tras la sesión del 29 de diciembre en la que casi la totalidad de los concejales del PJ —incluidos ediles que ingresaron con su lista— introdujeron cambios al proyecto original enviado por el Ejecutivo.
Con el veto ya firmado, el escenario político queda abierto: el Concejo Deliberante cuenta con la mayoría especial necesaria para insistir en la promulgación del presupuesto. Si eso ocurre, no se descarta que el conflicto escale a una instancia judicial, marcando un antecedente inédito en la actual gestión municipal.
El punto central de la disputa es la reasignación de recursos. La modificación impulsada por los ediles eleva la participación del Concejo al 11,7% del total del presupuesto, lo que representaría unos 4.166 millones de pesos para 2026. En comparación, durante 2025 el Legislativo recibió apenas el 4% de los fondos municipales.
Para lograr ese aumento, el Concejo redujo partidas del Ejecutivo y avanzó en la creación de alrededor de 10 cargos políticos, además de destinar recursos propios para acciones como la asistencia social directa a vecinos. Desde el entorno de la intendenta calificaron la maniobra como la conformación de “un municipio paralelo” y cuestionaron el impacto en la gobernabilidad.
El trasfondo político agrega aún más tensión. Los concejales que aprobaron los cambios pertenecen mayoritariamente al bloque PJ, alineado con Fabián Gramajo, exintendente, líder político del departamento y fundador de la línea San Juan Te Quiero, además de exmarido de Rodríguez. Entre ellos se encuentran el presidente del Concejo, Ariel Rivero, junto a Ivana Cortéz, Noelia Tortarolo, Augusto Neyra y Leonela Yúdica. A ese bloque se sumaron Griselda Chávez, de La Libertad Avanza, y Eduardo Rodríguez, del PRO – Cambia San Juan.
En la vereda opuesta quedaron María Arredondo, la única concejal del oficialismo que responde a la intendenta, además del orreguista Eduardo Núñez y el giojista Luciano Cano, quienes votaron contra la reforma del presupuesto.
Con dos años de mandato aún por delante, la intendenta deberá gobernar con un Concejo enfrentado y con la relación institucional completamente quebrada. El desenlace dependerá ahora de si el Legislativo insiste con el presupuesto vetado y de si la disputa política termina resolviéndose en los tribunales.
Op: Juan Llarena
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