Dengue en San Juan: alertan que el mosquito está instalado y refuerzan la prevención en los hogares
Desde el Programa de Control de Vectores advierten que el Aedes aegypti se adaptó a la provincia hace casi una década y remarcan que eliminar criaderos domiciliarios es la principal herramienta para evitar contagios.
Aunque San Juan no es considerada una provincia endémica de dengue, la presencia del mosquito Aedes aegypti es una realidad desde hace varios años. Así lo confirmó Sergio Melis, jefe del Programa de Control de Vectores, quien explicó que el insecto vector se encuentra adaptado al territorio provincial desde aproximadamente 2014 o 2015.
“El Aedes ya está instalado en la provincia y se adapta sin ningún tipo de problema”, sostuvo el funcionario, al señalar que su detección en el Valle Central se produjo alrededor de 2016. En ese sentido, aclaró que los casos que se registran en San Juan suelen estar vinculados a brotes a nivel nacional y al movimiento de personas provenientes de zonas donde la enfermedad circula activamente.
Según explicó Melis, la transmisión se inicia cuando una persona infectada llega a la provincia y es picada por el mosquito local, lo que pone en marcha la cadena de contagios. Por este motivo, remarcó que la prevención no se centra en fumigaciones masivas, sino en el control dentro de los domicilios.
“El mensaje es claro y siempre el mismo: evitar la acumulación de agua dentro y fuera de la vivienda, porque ahí se generan los criaderos”, indicó. Detalló además que el Aedes aegypti es un mosquito hogareño, que se reproduce en ambientes templados y sombreados, generalmente dentro de las casas o en los patios, lo que dificulta su detección.
En cuanto al uso de insecticidas, el especialista fue categórico al señalar que su eficacia es limitada. La nebulización sólo se aplica cuando existe un caso sospechoso confirmado y con el objetivo de eliminar mosquitos adultos en un lugar puntual, sin efecto preventivo a largo plazo.
Respecto a los síntomas del dengue, Melis explicó que la enfermedad suele comenzar con fiebre y luego aparecen dolores de cabeza, detrás de los ojos, articulares y musculares, con un cuadro que puede extenderse por varios días.
Finalmente, insistió en que la clave para reducir riesgos está en el compromiso cotidiano de la población. “Si los criaderos se eliminan, la cantidad de mosquitos es mínima y las posibilidades de transmisión bajan considerablemente”, concluyó.
Op: Juan Llarena
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