Por qué el régimen de Irán aún se mantiene a pesar de las protestas contra el ayatolá Jamaneí
Analistas señalan que para que el régimen ceda a una coerción externa, primero se necesita un quiebre interno. En esa línea, destacaron el papel de las multitudes en las calles y la estructura del Estado.

Analistas aseguran que la arquitectura de seguridad de Irán, sin una ruptura interna, es difícil de quebrar desde afuera.
Por qué el régimen clerical de Irán sigue a pesar de las protestas
Cerca de 2.000 personas murieron en las protestas, según declaró un funcionario iraní a Reuters que culpó a “terroristas” por el hecho, mientras grupos de derechos humanos habían contabilizado unas 600 muertes.
Para que este tipo de cosas tengan éxito es necesaria la presencia de multitudes en las calles durante mucho más tiempo a la par de que se desmantele el Estado: “Algunos sectores del Estado, y en particular las fuerzas de seguridad, tienen que desertar”, aseguró.
El Líder Supremo, el ayatolá Alí Jamenei (86), sobrevivió a varias oleadas de disturbios y este es el quinto levantamiento importante desde 2009, como prueba de la cohesión del régimen incluso mientras enfrenta una profunda crisis interna.
Para que eso cambie, los manifestantes tendrían que generar suficiente impulso para superar las ventajas arraigadas del Estado: instituciones poderosas, un electorado considerable leal al régimen clerical y la escala geográfica y demográfica de un país de 90 millones de personas, aseguró el exdiplomático estadounidense y experto en Irán Alan Eyre.
Sin embargo, la supervivencia no equivale a estabilidad, según los analistas, ya que la República Islámica se enfrenta a uno de sus mayores desafíos desde 1979. Las sanciones estrangularon la economía sin una vía clara para la recuperación a la par de presiones de Israel y EEUU en su programa nuclear.
A su vez, su “Eje de la Resistencia” se vio debilitado por las pérdidas sufridas ante sus aliados en Líbano, Siria y Gaza. Nasr señaló que si bien no visualiza “un momento de la caída” de la República ahora se encontraba “en una situación de gran dificultad para seguir adelante”.
La organización estadounidense de derechos humanos HRANA afirma haber verificado la muerte de 573 personas, 503 manifestantes y 69 agentes de seguridad, mientras más de 10.000 personas fueron detenidas.
Irán: escala la tensión y denuncian al menos 648 muertos por la represión
La represión desplegada por el régimen de Irán frente a las protestas iniciadas a fines de diciembre dejó al menos 648 muertos, según estimaciones de organizaciones de derechos humanos, aunque otras fuentes advierten que el número real podría ascender a varios miles. El apagón informativo y las restricciones oficiales dificultan la verificación independiente del impacto letal de la ofensiva estatal.
La cifra fue difundida por la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, que alertó además que “según algunas estimaciones, más de 6.000 personas podrían haber muerto” como consecuencia directa de la represión. La organización subrayó que la falta de acceso a información confiable impide confirmar de manera precisa el saldo final.


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