Presupuesto 2026 en Chimbas: alertan por un “doble comando” y piden recomponer el diálogo político
El concejal Eduardo Núñez explicó su rechazo al proyecto aprobado por el Concejo Deliberante y cuestionó que el Legislativo administre partidas que, a su criterio, corresponden al Ejecutivo municipal.
La discusión por el Presupuesto 2026 en Chimbas expuso fuertes tensiones políticas y un quiebre en la relación entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante. Aunque el proyecto enviado por la intendenta Daniela Rodríguez fue aprobado, lo hizo con modificaciones sustanciales y con votos que dejaron al descubierto diferencias internas. En ese escenario, el concejal Eduardo Núñez, alineado con el espacio del gobernador Marcelo Orrego, fundamentó su voto negativo y advirtió sobre el riesgo de instaurar “un municipio paralelo”.
Núñez cuestionó que el Concejo tenga injerencia directa en la administración de fondos municipales. “El presupuesto del Concejo debe servir para cubrir sus gastos de funcionamiento, no para realizar actos de administración”, sostuvo, y remarcó que la gestión diaria es una atribución exclusiva del Ejecutivo. Para el edil, habilitar que el Legislativo maneje cerca del 11% del gasto total genera un “doble comando político” que afecta la gobernabilidad.
La aprobación del presupuesto se concretó con siete votos afirmativos, una abstención y dos negativos, en una sesión atravesada por cruces y advertencias. Desde el Ejecutivo se señaló que las modificaciones introducidas podrían complicar la ejecución financiera y que el aumento de la partida del Concejo impactaría en la política salarial municipal, al punto de dejar sin margen para aumentos o bonos a los trabajadores, lo que profundizó la polémica.
Si bien evitó involucrarse en disputas internas del oficialismo local, Núñez apuntó a la falta de diálogo institucional como el trasfondo del conflicto. “La mayoría de quienes impulsaron las modificaciones forman parte del espacio que llevó a la intendenta al poder. Eso evidencia una ruptura en el diálogo”, señaló, y subrayó que las responsabilidades de gestión no pueden compartirse sin generar conflictos.
En ese marco, el concejal insistió en la necesidad de recomponer vínculos para garantizar una administración ordenada. “El Concejo debe cumplir su rol de contralor y acompañar, no obstaculizar. Generar estructuras paralelas solo perjudica a los vecinos de Chimbas”, afirmó. Y concluyó: “Quien ganó la intendencia es quien debe administrar; nosotros tenemos que controlar y aportar desde ese lugar”.
Op: Juan Llarena
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