Rosas habló de la cautelar a favor del municipio entorno decsa y gobierna con prorroga del presupuesto anterior

La intendenta de Caucete defendió la judicialización del conflicto energético, cuestionó al Concejo Deliberante y aseguró que el municipio prioriza la asistencia social y las obras clave.

La intendenta de Caucete, Romina Rosas, se refirió este miércoles a tres ejes centrales de la agenda municipal: las consecuencias de las intensas lluvias que afectaron al departamento, el conflicto judicial por la deuda con la empresa distribuidora de energía DECSA y la falta de aprobación del Presupuesto 2026 por parte del Concejo Deliberante. En sus declaraciones, la jefa comunal combinó un mensaje de alerta climática con fuertes definiciones políticas sobre la administración de los recursos públicos y el funcionamiento institucional.

En relación con el temporal que se registró durante las primeras horas del día, Rosas señaló que se trató de una tormenta “bastante fuerte” y remarcó que el municipio se mantiene en estado de vigilancia permanente, especialmente en las zonas más vulnerables. Según indicó, hasta el momento no fue necesario evacuar familias, aunque los equipos de Desarrollo Social realizan recorridos y mantienen contacto constante con referentes barriales y uniones vecinales. “Venimos de un año con situaciones climáticas complejas, por eso estamos atentos y preparados”, sostuvo.

En un plano claramente político, la intendenta volvió a referirse al conflicto con DECSA por la deuda que la empresa le atribuye al municipio en concepto de consumo energético, principalmente por el alumbrado público. Rosas confirmó que la Justicia dio lugar a una medida cautelar solicitada por la comuna, que habilita una revisión de las mediciones realizadas y pone en duda el monto reclamado. “Esto legitima nuestro reclamo como grandes usuarios de un servicio monopólico”, afirmó, y aclaró que mientras dure el proceso judicial el municipio no realizará pagos, ya que la deuda “está bajo revisión y no puede seguir creciendo”.

En ese sentido, defendió su postura al remarcar su rol como responsable de los fondos públicos. “No puedo permitir que se nos cobre una deuda que consideramos sobreestimada. Tengo la obligación de dudar y de defender los recursos de los cauceteros”, expresó, marcando distancia de cualquier acuerdo que no esté debidamente justificado.

Otro de los puntos críticos abordados por Rosas fue la falta de aprobación del Presupuesto 2026, una situación que —según recordó— ya se repitió el año anterior. La intendenta apuntó a las diferencias con el Concejo Deliberante, especialmente por la reducción de cargos políticos planteada desde el Ejecutivo, y confirmó que el municipio debió reconducir nuevamente el presupuesto anterior para poder iniciar el año. “Eso genera dificultades financieras, sobre todo en partidas sensibles como sueldos y obras, que requieren constantes ajustes”, explicó.

Finalmente, Rosas informó que mantuvo una reunión con el secretario de Infraestructura de la provincia, Ariel Villavicencio, para destrabar obras de pavimentación largamente esperadas en el departamento. Allí planteó la urgencia de avanzar con la liberación de calles y el cumplimiento de los contratos vigentes. “Hace más de cuatro meses que venimos esperando respuestas. Las calles están listas y los vecinos necesitan las obras”, señaló.

Con estas definiciones, la intendenta dejó expuesta una gestión atravesada por tensiones institucionales, reclamos judiciales y demandas estructurales, en un contexto climático y financiero que continúa poniendo presión sobre el gobierno municipal.

Los comentarios están cerrados.