Traicionó la confianza de su mejor amigo: condenan a un joven por grooming contra una menor

El acusado aprovechó el vínculo familiar para acosar a una adolescente de 15 años a través de Instagram. Tras un juicio abreviado, recibió una pena de seis meses de prisión en suspenso.

En una resolución judicial que pone el foco en la vulnerabilidad digital y el abuso de los vínculos cercanos, la Justicia de San Juan condenó este miércoles a Gustavo David Domínguez Palma. El joven, quien se desempeñaba como repartidor, fue hallado culpable del delito de grooming tras admitir haber acosado a la hermana menor de su mejor amigo.

El quiebre de un vínculo de toda la vida

Lo que agrava el trasfondo de este caso es la cercanía entre el victimario y el entorno de la víctima. Domínguez Palma se había criado junto a la familia de la adolescente, manteniendo una relación de estrecha confianza desde su infancia. Sin embargo, esa familiaridad fue utilizada para vulnerar la integridad de la menor, que al momento de los hechos tenía 15 años.

Según las pericias, el condenado contactó a la joven vía Instagram para solicitarle imágenes de contenido íntimo. Ante la falta de respuesta en el entorno digital, el acusado llegó a insistir de forma presencial, aprovechando los encuentros frecuentes que mantenía con el hermano de la víctima.

La escuela como refugio y detección

El caso salió a la luz gracias a los espacios de contención escolar. La adolescente decidió romper el silencio dentro de su institución educativa, lo que activó de inmediato los protocolos de protección y asistencia. Esta intervención fue clave para que el Ministerio Público Fiscal, bajo la labor de la fiscal Valentina Bucciarelli y el ayudante Nahuel Ibazeta, pudiera iniciar la investigación criminal.

Los detalles de la sentencia

Durante la audiencia realizada en la Sala 16, y bajo la supervisión de la jueza de Garantías Mabel Irene Moya, se acordaron los siguientes puntos en un juicio abreviado:

  • Pena impuesta: Seis meses de prisión en suspenso (ejecución condicional).

  • Reconocimiento de culpa: El imputado admitió su responsabilidad penal, evitando así el debate oral.

  • Medidas de protección: Se mantiene la prohibición absoluta de acercamiento al domicilio y a la familia de la víctima.

Desde el ámbito judicial subrayaron que, si bien la condena no implica cárcel efectiva, sienta un precedente sobre la gravedad del abuso de confianza en entornos digitales. Actualmente, la joven de 16 años cuenta con acompañamiento institucional para superar las secuelas de la situación vivida.

Op: Juan Llarena

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