Rivadavia consolida la prohibición de pirotecnia y destaca una baja sostenida en su uso

El concejal Cristian Morales aseguró que la concientización social y los controles permanentes lograron reducir significativamente las infracciones, especialmente durante las fiestas.

En el departamento Rivadavia continúa vigente desde hace años la ordenanza que prohíbe tanto la venta como el uso de pirotecnia, una normativa que, según destacó el concejal Cristian Morales, mostró resultados concretos gracias al trabajo sostenido de concientización y control.

“En Rivadavia la prohibición está plenamente vigente y se trabaja todo el año para recordarla, especialmente a comercios y salones de eventos”, explicó el edil, al remarcar que la política pública no se limita solo a fechas puntuales, sino que tiene continuidad durante todo el calendario.

marcha pirotecnia

Con la proximidad de las fiestas de fin de año, los controles se intensifican. Morales detalló que las inspecciones se realizan tanto por denuncias vecinales como de manera preventiva, con recorridas en distintos puntos del departamento y en horarios variables. “Los controles no tienen un horario fijo. Se hacen en todo Rivadavia para que la normativa se cumpla”, señaló.

Según el balance realizado por el municipio, el uso de pirotecnia disminuyó de manera sostenida en los últimos años. “Hoy hay mayor conciencia social. La gente entiende que por unos minutos de diversión se puede causar un daño serio, especialmente a niños, personas con hipersensibilidad auditiva y animales. Eso se nota claramente en cada festejo”, afirmó Morales.

El concejal también indicó que la cantidad de actas por infracciones fue descendiendo con el tiempo. “La ordenanza ya es conocida por todos. Dentro del departamento prácticamente no hay venta de pirotecnia”, sostuvo, aunque advirtió que suelen detectarse puntos de comercialización en zonas limítrofes, donde la prohibición no rige con la misma fuerza.

En cuanto a los eventos privados, Morales reconoció que su control puede ser más complejo, por lo que el municipio trabaja de forma preventiva con salones y organizadores. “Antes era habitual el uso de pirotecnia sonora en casamientos o cumpleaños de 15. Hoy eso fue reemplazado por fuegos artificiales lumínicos, sin estruendo, que sí están permitidos porque no generan molestias”, explicó.

Finalmente, aclaró que no cuenta con cifras precisas sobre la cantidad de multas aplicadas ni los montos, ya que las sanciones se calculan en función de la Unidad Tributaria Municipal (UTM). No obstante, remarcó que el eje de la política no es punitivo. “Lo central es el cambio cultural: poder celebrar sin poner en riesgo la salud de las personas ni el bienestar de los animales”, concluyó.

Op: Juan Llarena

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