Se fingió “loco” para evitar la condena por un violento robo, pero una junta médica lo dejó al descubierto: un año de cárcel

Jonathan Edgar Salinas intentó eludir su responsabilidad en el asalto al chef Mauricio Ballato alegando problemas psiquiátricos, pero especialistas confirmaron que mentía. Fue condenado por encubrimiento, mientras el autor del robo sigue prófugo.

Jonathan Edgar Salinas intentó esquivar a la Justicia simulando un trastorno psiquiátrico, pero la estrategia terminó por jugarle en contra. Este viernes fue condenado a un año de prisión efectiva en el Penal de Chimbas por el delito de encubrimiento por receptación sospechosa, luego de que investigadores encontraran en su vivienda artículos robados durante el violento asalto al reconocido chef sanjuanino Mauricio Ballato.

El hecho ocurrió durante la madrugada del 3 de noviembre, cerca de las 5, cuando un delincuente aún no identificado ingresó al domicilio del chef en el barrio Campodónico, Santa Lucía. Utilizando un caño metálico de un metro y medio como una suerte de “caña de pescar”, el ladrón rompió la tela mosquitera de una ventana y primero sustrajo una cartera Prüne de la hija de Ballato. Luego continuó por otra abertura lateral y logró llevarse más objetos de valor y el auto familiar.

El vehículo apareció abandonado horas más tarde en Villa Mancini, también en Santa Lucía. La rápida intervención de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad permitió recuperar ese mismo día la cartera, una tablet y dos joysticks. Estos últimos fueron encontrados en la casa de Salinas, elemento clave que lo conectó directamente con el robo.

Durante el proceso, el acusado intentó evitar su imputación asegurando sufrir trastornos psiquiátricos. Para verificarlo, el Ministerio Público Fiscal ordenó la intervención de una junta interdisciplinaria compuesta por psicóloga, trabajador social y psiquiatra del Servicio Penitenciario Provincial. El informe fue contundente: Salinas no presenta ningún trastorno mental, pero sí problemas de consumo de drogas. Además, se constató que ya había simulado síntomas en otras ocasiones para evadir responsabilidades penales.

Con estas conclusiones, la fiscalía —a cargo del fiscal Juan Manuel Gálvez y con la intervención del fiscal ayudante Juan Manuel García Castrillón— avanzó hacia un juicio abreviado, en el que finalmente se dictó la pena de cumplimiento efectivo.

Mientras tanto, el autor material del robo continúa prófugo. La Justicia solicitó colaboración interjurisdiccional para analizar con software especializado imágenes de cámaras de seguridad que podrían permitir su identificación. La investigación sigue en curso, con la expectativa de avanzar sobre el responsable del violento episodio que despertó a la familia Ballato en plena madrugada.

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