La UNCuyo confirma presencia de cloro en la cuenca de Jáchal en análisis preliminares

La Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) dio a conocer los primeros resultados de los análisis realizados el 7 de noviembre en distintos puntos de la cuenca del río Jáchal. Los estudios revelaron un dato inesperado: en dos sectores se detectó cloro total, un compuesto que no debería aparecer de manera natural en un río cordillerano.

Tras insistentes gestiones periodísticas, se obtuvo autorización del laboratorio para difundir los valores preliminares. Una fuente calificada del equipo técnico fue categórica:
“No es normal encontrar cloro en un río cordillerano”, señaló.

Los valores detectados

Según el informe inicial:

  • Río La Palca (caudal proveniente directamente de Veladero): 0,12 mg/l de cloro total.

  • Puente Buena Esperanza (donde el río La Palca se mezcla con el río Blanco, de La Rioja): 0,08 mg/l.

Consultados sobre si estas cifras pueden considerarse altas o bajas, desde el laboratorio respondieron que la sola presencia de cloro ya es anómala, dado que en ambientes de montaña debería registrarse cero.

Un antecedente que vuelve a escena

El hallazgo remite inevitablemente a uno de los episodios ambientales más graves de Argentina: el derrame de más de un millón de litros de solución cianurada en Veladero, en 2015.

En aquel momento, Barrick Gold reconoció haber utilizado hipoclorito de sodio (una forma de cloro) para neutralizar el cianuro en el cauce del río Blanco. Esa información quedó asentada en una presentación formal ante el Defensor del Pueblo provincial realizada por la abogada Jimena Daneri, en representación de MAGSA.

A casi diez años de aquel derrame, la aparición de cloro vuelve a encender alarmas y plantea una pregunta inevitable: ¿por qué aparece ahora un compuesto que no debería estar?

Una investigación reactivada tras la mortandad de peces

El 4 de noviembre se viralizaron imágenes de cientos de peces muertos en el dique Cuesta del Viento.
La Unidad Fiscal del Norte abrió una causa por “envenenamiento de agua”, mientras que la Secretaría de Ambiente activó un operativo de emergencia.

Días después, el organismo oficial concluyó que la mortandad se debía a causas naturales vinculadas a la falta de oxígeno. Sin embargo, miembros de organizaciones ambientales —como Saúl Zeballos, de Jáchal No Se Toca— presentaron estudios que mostraban niveles normales de oxígeno, abriendo la puerta a otras hipótesis como la presencia de contaminantes químicos.

Presión social y nuevos estudios

La preocupación llevó a que vecinos y productores, acompañados por el presbítero Gustavo Vaca, exigieran al intendente Matías Espejo el cumplimiento de la Ordenanza Agua Segura, que obliga a realizar análisis en toda la cuenca.

La presión tuvo efecto: el municipio confirmó la realización de estudios completos y, tras una reunión en la parroquia, se informó que UNCuyo sería uno de los laboratorios a cargo de los 14 puntos de muestreo solicitados por la comunidad.

Qué se analizó y qué viene ahora

El 7 de noviembre, la UNCuyo tomó cinco muestras:

  • Tres de agua de río: Dique Pachimoco, Puente Buena Esperanza, Río La Palca.

  • Dos de agua de consumo: Escuela Almirante Ramón González Fernández y Escuela Antonio Quaranta.

Desde el laboratorio confirmaron que el informe final y completo estará listo la próxima semana.

Op. Juan Llarena

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