Crisis y reconstrucción: el INTA San Juan perdió un cuarto de su personal y programas clave
La directora Mónica Ruiz confirmó que la sede local atraviesa una etapa de reorganización tras la eliminación de su estructura nacional y la paralización de proyectos históricos como Pro Huerta y Cambio Rural.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en San Juan atraviesa una de las etapas más difíciles de su historia reciente. Desde la firma del decreto presidencial que desarticuló su estructura nacional, el organismo perdió casi el 25% de su personal y debió suspender programas emblemáticos que durante décadas acompañaron a productores y comunidades rurales.
La directora de la Estación Experimental San Juan, Mónica Ruiz, explicó que el instituto se encuentra en “una etapa de reconstrucción institucional”, luego del impacto que generó la eliminación de la Dirección Nacional y el Consejo Directivo, órganos que durante casi 70 años concentraron la conducción y la toma de decisiones del organismo.
“Hubo una ruptura institucional muy fuerte. Se desarticuló la estructura de gestión del INTA y durante dos meses fue muy difícil trabajar. Hoy estamos un poco más ordenados, pero todavía sin Consejo Directivo nacional”, señaló Ruiz.
El decreto, firmado a comienzos de año, provocó un vacío administrativo que complicó incluso los trámites internos y la ejecución de proyectos de investigación. En paralelo, la falta de reposición de vacantes agravó el panorama laboral: cada jubilación o renuncia significó una pérdida definitiva de personal.
“No hubo despidos masivos, pero perdemos gente constantemente. Desde diciembre de 2023 no se cubren las bajas, y eso limita mucho nuestra capacidad de acción”, detalló Ruiz. Actualmente, el INTA San Juan cuenta con 105 empleados activos, un número sensiblemente menor al de años anteriores.
Entre los programas afectados se encuentran Pro Huerta, que durante 35 años entregó semillas y asistencia a familias rurales, y Cambio Rural, destinado a fortalecer el trabajo de pequeños productores. “Fueron los primeros en quedarse sin financiamiento. Eran parte de la identidad del INTA”, lamentó la directora.
Pese a las dificultades, Ruiz destacó el compromiso del equipo técnico y el acompañamiento que comienza a llegar desde la Nación.
“Estamos con entusiasmo y esperanza. Queremos recuperar la presencia del INTA en el territorio y reconstruir los vínculos con los productores, que siempre fueron nuestra razón de ser”, expresó.
Op. Juan Llarena
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