El gran objetivo con este agregado estaría en tener mayor capacidad de hacer ataques aéreos contra objetivos terrestres, desde una mayor distancia y más márgenes en materia de seguridad. Un punto a tener en cuenta es que son de bajo costo, lo que permite guardar otros elementos similares para otros ataques que tengan una mayor importancia en lo táctico y estratégico.

Bombas de este tipo suelen utilizarse en misiones diarias, muchas veces para repeler ataques de menor envestidura.

Cabe mencionar que Rusia utiliza mucho este armamento, en especial en los últimos meses. Datos del Ministerio de Defensa de Ucrania apuntan que durante agosto el Kremlin empleó 4.390 bombas guiadas, mientras que un año atrás se habían registrado 3.786.

Ejército de Ucrania en la guerra contra Rusia.
Ejército de Ucrania en la guerra contra Rusia. Foto: REUTERS

El desarrollo de estas bombas ya había estado vinculadas a los aviones Sukhoi Su-24 Fencer, aunque mostrarse por primera vez en los MiG-29 resultó una novedad.

Según indicaron fuentes de Ucrania, una bomba de este tipo con el kit mencionado puede alcanzar los 60 kilómetros de distancia, con un objetivo máximo de 80. Esto sería un paso adelante con respecto a Rusia, ya que los UMPK tienen 70.