Tras el recorte municipal, Salud provincial garantizó la continuidad de trabajadores en el hospital de Valle Fértil

El Ministerio de Salud intervino luego de que el intendente Mario Riveros cesara a profesionales becarios por razones presupuestarias. Serán reincorporados progresivamente y se busca su inclusión definitiva en la planta provincial.

Una fuerte polémica se desató en Valle Fértil luego de que el municipio decidiera dar de baja los contratos de entre 15 y 30 profesionales que prestaban servicios en el Hospital Alejandro Albarracín bajo un régimen de becas. La medida, impulsada por el intendente Mario Riveros en el marco de una crisis financiera local, fue rápidamente revertida por la intervención del Ministerio de Salud de San Juan, que garantizó la continuidad de los trabajadores afectados.

El propio ministro de Salud, Amílcar Dobladez, se trasladó hasta el departamento para reunirse con los profesionales despedidos y conocer de primera mano sus necesidades. Tras el encuentro, el funcionario confirmó que los cesanteados serán reincorporados de forma progresiva, inicialmente bajo la misma modalidad de becas, y que en una segunda etapa serán integrados a la planta del Ministerio de Salud, lo que les otorgará mayor estabilidad y derechos laborales.

Estos trabajadores, que hasta ahora percibían entre $70.000 y $80.000 mensuales por unas 100 horas de trabajo al mes, no contaban con cobertura médica ni aportes previsionales. Su situación reflejaba un esquema de precarización laboral común en varias comunas, especialmente en zonas alejadas de la capital provincial.

Ajuste local y prioridades en debate

La decisión del municipio fue justificada por el ajuste presupuestario que debió enfrentar la comuna tras una caída del 0,49% en los ingresos coparticipables, lo que representó una merma cercana a los $80 millones. Sin embargo, la explicación fue duramente cuestionada por sectores de la sociedad civil, ya que el mismo intendente Riveros había solicitado autorización para destinar cerca de $70 millones a la contratación de artistas nacionales para la fiesta departamental de Semana Santa.

Este contraste entre el gasto en eventos culturales y el recorte en áreas esenciales como la salud encendió el debate sobre las prioridades en la gestión municipal y generó un amplio rechazo en redes sociales y ámbitos políticos.

La intervención de la Provincia no solo permitió descomprimir el conflicto, sino que también dejó en evidencia la necesidad de una mayor articulación entre los niveles de gobierno para evitar que decisiones locales afecten derechos laborales básicos y servicios públicos fundamentales como la atención médica en zonas alejadas.

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