Rusia tiene un plan contra Europa y la OTAN: también una fecha para ejecutarlo
Pese a los últimos traspiés en Ucrania, el Kremlin continúa con su idea de considerar al bloque de defensa intercontinental como su principal amenaza. Los preparativos para evitar los embates rusos
En las últimas semanas, diversos informes indicaron que Vladimir Putin se encontraba cada vez más aislado. Subrayaban que el jefe de estado ruso desconfiaba de todo a su alrededor; que la mayoría del tiempo lo desperdiga en búnkeres subterráneos por temor a ser asesinado; que estaba cada vez más solo y que era él quien tomaba todas las decisiones, desde las importantes hasta las más nimias; decían también que la partitura de la narrativa oficial ya no prendía de manera tan fácil en las multitudes y que su poder pareciera estar deshilachándose.
A todo esto habría que sumar otros datos más concretos: de acuerdo a información del Institute for the Study of War -un think tank basado en Washington que analiza en tiempo real las guerras contemporáneas- las tropas invasoras de Putin no están atravesando una gran temporada en Ucrania. “Las fuerzas rusas están desempeñándose peor en el campo de batalla en la primavera de 2026 que cuando el Kremlin enfatizó su demanda sobre el Óblast de Donetsk en 2025″, señala un reciente dossier.
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“Los avances rusos a lo largo del teatro se estancaron a un promedio de 2,9 kilómetros cuadrados por día en los primeros cuatro meses de 2026, y las fuerzas rusas sufrieron una pérdida neta de territorio en abril de 2026. Al mismo tiempo, las fuerzas rusas están teniendo dificultades debido a una tasa de bajas cada vez mayor, que recientemente ha superado la tasa de reclutamiento de Rusia a finales de 2025 y a comienzos de 2026″, continúa el documento.
Sin embargo, pese a este panorama, Putin avanza con su idea ofensiva contra Europa y contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). De acuerdo a información obtenida por Infobae, Rusia se prepara para estar en condiciones de atacar al bloque militar intercontinental hacia 2029. Esos datos son compartidos por agencias europeas, que sólo difieren en meses. Pero todas coinciden en que Rusia se apresta más allá de Ucrania.
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“Hay que pensar como rusos, no como occidentales”, señala una fuente que prefiere mantener el off the record, cuando se le plantea los problemas internos -y externos- que enfrenta el Kremlin. “Rusia está en un proceso contra la OTAN. Están llevando su equipo militar más moderno a las fronteras de la OTAN. Armamento y personal militar”, agrega.
De acuerdo a otro informante europeo, la intención de Putin es alcanzar el millón de soldados para fines de la década, para estar en condiciones de dar el golpe. “Es una amenaza real y nos estamos preparando para una guerra para 2029. Nos preparamos, pero no significa que vaya a ocurrir”, aclara.
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Los países que más siente el aliento ruso son lógicamente aquellos que comparten límite geográfico. Putin anhela los años en que la Unión Soviética tenía bajo control otras naciones que cree propias. Los bálticos (Estonia, Letonia, Lituania) podrían ser los más comprometidos. Compusieron el bloque soviético y hoy son la primera línea de contención de la OTAN. Poblados de estos países son rusoparlantes, lo que podría constituir la excusa perfecta para que el Kremlin argumente que esos ciudadanos están amenazados… y atraviese la frontera. Como lo hizo en Ucrania.
Los gobiernos de Noruega y Finlandia también observan con detenimiento estos movimientos. Grandes territorios de sus países son reclamados y pretendidos por Moscú. La añoranza de tiempos imperiales.
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En esos límites geográficos -sobre todo los bálticos- Rusia ya está desplazando activos militares. ¿Están Europa y la OTAN preparadas para repeler cualquier agresión? El proceso es largo y las agencias europeas comienzan a despertar. Las velocidades no son las mismas para todos; tampoco los presupuestos. “Cuanto más cerca de Rusia estás, más apremio tienes… es diferente si tus costas están en el Atlántico. Pero están despertando”, comenta a Infobae una persona con acceso a información clasificada.
La maquinaria ya está en funcionamiento para llegar preparados a una hipótesis de conflicto para 2029. Planes para incorporar más personal militar de manera escalonada; para incrementar compras de armamento; para atraer compañías -automotrices, tecnológicas, por ejemplo- para la fabricación de transportes, blindados, drones.
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El plan que se estructura por estas horas en plenamente defensivo, sobre todo en aquellos países que comparten límite con Rusia. “La OTAN nunca atacó a nadie, no entendemos porqué esa obsesión de Putin por temerle a la OTAN”, indica una de las fuentes. A tal punto llegó el grado de preocupación entre los países europeos que Alemania y Polonia llegaron a un acuerdo histórico -pese a las desconfianzas históricas hacia fines de 2022 para el despliegue de defensas antiaéreas Patriot para prevenir ataques rusos. Ese acuerdo se prolongó hasta 2025.
Siguiendo el ejemplo de los últimos conflictos, Europa aprende otra lección: China es necesaria como socia comercial, pero existe una “rivalidad” que hay que tener presente. Sobre todo en materia militar: la actitud de Beijing en Medio Oriente ofreciendo información crítica al régimen de Irán para atacar objetivos norteamericanos comprobó que hay límites que no podrán compartirse, como el uso de tecnología china.
fuente: infobae
op: checo murciano
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